
Organizaciones sociales, gremiales, feministas y políticas confluyeron ayer en el centro santarroseño para conmemorar los 43 años del inicio de la última dictadura militar. Imágenes.

La convocatoria del Movimiento Popular Pampeano por los Derechos Humanos incluyó a todos los sectores que componen el campo popular para recordar a las víctimas del terrorismo de estado, repudiar las políticas que dese allí se desprendieron para que exista hoy un plan neoliberal como el de aquel y que han permitido que las fuerzas de seguridad hayan ganado espacios en detrimento de las libertades políticas, democráticas y de pensamiento.

Ese diagnóstico general contra lo que significa hoy el gobierno de Mauricio Macri bastó para unir a quienes en más de una ocasión prefirieron no juntarse bajo una misma organización de un acto, que no solo conmemora lo que no se quiere que vuelva a ocurrir, sino que también sirve para destacar las cosas que no han cambiado desde entonces.

La unidad fue la característica del acto de ayer en Santa Rosa. Unidad que no significa que se hayan zanjado las históricas diferencias. La izquierda trotkista fue parte de la conmemoración, con consignas y documentos propios, pero tomó la decisión de compartir espacio y escenario.

Es que el gobierno antipopular de Mauricio Macri está por encima de las críticas que separan a unos de otros. Sin dejar de mencionar que para el FIT o IF, el kirchnerismo suele ser uno de los centros de sus críticas, estuvieron presentes en la plaza San Martín y marcharon por Memoria, Verdad y Justicia.

La conmemoración. El acto incluyó la lectura de un documento casi hegemónico, firmado por gremios, organizaciones sociales, y la mayoría de los partidos participantes, intervenciones artísticas y testimonios de víctimas del terrorismo de estado en La Pampa.

La proximidad del final del segundo juicio a los uniformados que actuaron en nuestra provincia en el marco de la Subzona 1.4 llevó a que personalidades de distintas partes de la provincia y del país grabaran un videos destacando la importancia de enjuiciar y condenar a quienes fueron el brazo ejecutor de las detenciones, torturas, desapariciones o apropiación de niños y niñas, muchas de las cuales hoy todavía desconocen su identidad.

El grupo “Bancá – Intervenciones artísticas callejeras” hizo una instalación en uno de los espacios verdes de la plaza San Martín, donde presento a cada uno y cada una de las desaparecidas pampeanas.

También hubo una intervención teatral y expresiones musicales, todas unidas para decir “Nunca Más”.

Preocupación. Claudio Montenegro, que forma parte de la Secretaría de Derechos Humanos de La Pampa y fuera integrante del Movimiento Popular Pampeano por los Derechos Humanos, subió al escenario para denunciar que las fuerzas de seguridad graban y fotografían a las y militantes sociales.

Montenegro contó que el jueves pasado, cuando un grupo importante de personas se manifestó frente al Juzgado Federal de Santa Rosa para exigir una justicia independiente y respaldar al juez Ramos Padilla, que investiga una red de servicios de inteligencia que operan en el poder judicial con el fin de extorsionar a distintas personas de nuestro país, fueron filmados por agentes de civil y uniformados de la policía Federal.

Criticó al juez Baric por avalar ese procedimiento para tener marcadas a las personas en casos de disturbios y reflexionó: “cómo somos pacíficos, no hubo disturbios. Ahora, ¿qué pasa con esas filmaciones y esas fotografías? ¿Las destruyen o se las guardan?”.

Otro momento destacado fue el recuerdo al abogado Eduardo Fernández, recientemente fallecido. Raquel Barabaschi, una de las víctimas del terrorismo de estado en La Pampa, destacó su participación en el primer juicio a los represores pampeanos como querellante de la Asociación de Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas.

La pancarta levantada por un artista, y que acompaña esta nota, resume el ánimo de la concentración de ayer: “Nunca Mascri”.






