
Vecinos del Barrio Escondido alertaron que el canal que fuciona de desagüe pluvial se estaba mezclando con liquidos cloacales que son derivados por el canal a cielo abierto que desemboca en el bajo Giuliani. La Municipalidad salió rápido a aclarar que «no es su responsabilidad».
Hoy se rompió un caño cloacal y la concejala del oficialismo, Claudia Giorgis, cursó un comunicado inmediato a los medios para que «aclaren a los vecinos que la situación que están sufriendo de este olor nauseabundo no es responsabilidad del Municipio».
Además, dijo que «nuca fueron notificados por parte de la empresa de semejante problema y nos enteramos a través de los vecinos que sufren este insoportable olor».
Seguidamente, Giorgis dijo que la obra fue licitada por el gobierno provincial en colaboración con la ciudad. «Se entiende que todos podemos tener errores pero lo que solicitamos es la urgente reparación de los mismos. Lamentablemente es la misma traza que el año pasado también rompieron a 200 metros de distancia de la actual. Los líquidos son transportados desde la ciudad hacia el bajo Giuliani por dicha cañería de cloacas que sufrió la avería», solicitó.
«Pedimos que por lo menos la empresa tome alguna medida provisoria que no afecte a los vecinos hasta tanto arregle el caño dañado ya que el estancamiento de esos líquidos es lo que produce más olor. No sabemos desde cuando está roto porque el Municipio no fue notificados de cuando ocurrió. Tuvimos la alerta cuando los líquidos salieron a la luz produciendo el malestar generalizado de los vecinos afectados que comenzaron a avisarnos», agregó.
«La empresa como muestra la foto armo como si fuera una pileta de líquidos cloacales que quedan estacionados por bastante tiempo generando mal olor. Luego como dijimos salen transportando este mal olor por todo el canal a cielo abierto hasta el bajo Giuliani afectando las barriadas del Barrio Escondido y Los Fresnos», redondeó.
Por último, Giorgis aclaró que «el barrio nuevo no tiene nada que ver con lo sucedido».


