
Desde la Municipalidad y el EMHSU resaltaron que este último mes, más de 900 vehículos descargaron residuos en el centro de transferencia que se puso en funcionamiento hace dos meses en la intersección de Utracán y Tita Merello.
«En el último mes, 969 vehículos que antes terminaban descargando sus residuos en calles periféricas de la ciudad, generando minibasurales, contaminación y obstrucción de caminos, han ingresado al centro de transferencia para dejar sus residuos de manera limpia, segura y ordenada», destacó el municipio.
También, señaló que esa cantidad de desechos «equivale a la superficie de una cancha de fútbol con 1 metro de residuos» y que hoy «es depositada correctamente en contenedores ya sea para su reutilización o para su disposición final en el relleno sanitario municipal».
Mas de la mitad de los residuos ingresados son ramas y césped, los cuales son reutilizados como abono y chipeado en espacios verdes de la ciudad. Los troncos de mayor tamaño son trozados y utilizados con fines sociales.
Los escombros y áridos son transportados para su reutilización como relleno en diversos sectores de la ciudad, al igual que los neumáticos, que fueron usados para hacer intervenciones en espacios públicos, como en el espacio verde de la calle Pichihuinca.
Los cartones y papeles son entregados a las recuperadoras del relleno sanitario, quienes lo compactan y venden a un precio aproximado de entre $3,5 y $6 el kg.
Metales y chatarra son retirados del predio para su posterior compactación y venta.
Acopiamos el vidrio y el plástico hasta obtener un volumen comercializable.


