
Este lunes 22 de abril, con varias actividades, la Municipalidad de la capital pampeana recordará los momentos de su nacimiento. Es, como tantas poblaciones del país, hija de la mal llamada “Conquista del Desierto”, la expedición militar que asesinó o expulsó a los pobladores originarios de sus tierras. Uno de los que comandó esos ataques fue el Coronel Remigio Gil, quien recibió 20 mil hectáreas de premio por su faena. En parte de ellas, se fundó esta ciudad.
Como cada 22 de abril, el gobernante de turno recuerda la fundación de Santa Rosa, proclamada por Tomás Masón en 1892.

Este lunes las celebraciones comienzan a las 9:30 frente al edificio municipal. Allí se hará el acto oficial por el aniversario 127 de nuestra ciudad. Luego se entregarán los reconocimientos a empleados Municipales con 15 y 25 años de antigüedad y jubilados.
A las 15:00 se hará la inauguración del Complejo Cultural el Molino. A 19:00, cierra la conmemoración en la Plaza San Martín con el Espectáculo “Música para Santa Rosa”.

Historia oficial. El sitio de la comuna local oculta que Santa Rosa se erige en tierras ganadas por un militar que sirvió al ejército Argentino con el fin de vencer la resistencia de los pueblos originarios. Sin mencionar que Remigio Gil recibió las tierras por su rol en la mal llamada “campaña del Desiero”, el sitio de la comuna informa que “a principios de 1883, el coronel Remigio Gil puso en funcionamiento un establecimiento ganadero en las tierras que le habían sido adjudicadas por el gobierno a modo de premio por importantes servicios y trabajos realizados” (como comandar un ejército para matar o expulsar habitantes originarios).
El relato oficial agrega que:
Se trataba de un total de ocho mil hectáreas en un determinado sector del territorio nacional de La Pampa. En ese predio organizó una estancia que denominó “La Malvina”, nombre de su esposa: Malvina Mason, hija de don Tomás.
Designó administrador a su suegro, un hombre diligente, emprendedor, optimista y con gran visión de futuro, virtudes que lo llevaron a trabajar sin descanso en el predio que le habían asignado.
En sus largos trayectos por el lugar, paulatinamente iba naciendo en su mente un importante proyecto: crear un pueblo a instancias de un requerimiento hecho por el gobernador del territorio, José Luro.

Poblamiento
El primer habitante se trató de un extranjero que se cruzó con Tomás Mason cuando iba camino a Toay. El forastero recibió una invitación para quedarse y aceptó el terreno que le fue cedido par que allí levantara su hogar.
León Safontás era el nombre del primer morador, un francés de 26 años que viajaba en suky, trayendo como equipaje su ropa junto a obras de matemática, gramática, contabilidad y su inseparable Biblia.
El proyecto comenzaba a concretarse y, con el correr de los tiempos, comenzaron a llegar otros viajeros que decidieron comenzar una nueva vida en el pueblo recién creado. Los Monnier, Bousquet, Lacheral, Gerin, Merello y Roux, fueron los nombres que constituyeron la población inicial.

Fundación
El 22 de abril de 1892 se llevó a cabo la fundación oficial del territorio que par entonces se había convertido en el destino de inmigrantes, en su mayoría franceses y oriundos de Trenque Lauquen.
Se decidió llamar al pueblo Santa Rosa de Toay, en honor a su esposa, Rosa Fuston de Mason.
En la ocasión, don Tomás pronunció unas palabras alusivas en el centro del potrero destinado a plaza.

Coronel Remigio Gil

