
Las pruebas genéticas arrojaron que Brian Luna y Luciano Domínguez estuvieron en la escena del crimen. El ADN pertenece a la mujer que fue víctima de abuso sexual. En ese hecho fue feminizada Josefa Moreno, de 88 años; y otra mujer de 65, sufrió un ataque de índole sexual.
El fiscal Máximo Paulucci contó que “de lo que podemos informar al día de la fecha es que tenemos una prueba de suma relevancia para la prueba de la fiscalía que nos permite sospechar que las 2 personas que están acusadas participaron en el hecho”. Se trata del crimen de Josefa Moreno y el abuso de una mujes de 65 años, ocurrido el 31 de marzo pasado.
“En ambas habitaciones donde ellos residían se encontró perfil genético de una de las víctimas, esto es sangre. Se isopó en una habitación en una de las maderas que había y en la restante habitación, en el lavatorio, a través de la técnica de luminol y se pudo demostrar que es sangre de una de las víctimas”, añadió en diálogo con el periodista de Radio Nacional y LU 100, Daniel Lucchelli.
“Son los dos jóvenes que vivían en una residencia que está a la vuelta, a pocos metros de la casa de la víctima. Hacía poco tiempo que vivían allí y pagaban por mes. La sangre encontrada coincide con la de la mujer que fue abusada sexualmente”, confirmó.
FOTO: Mauro Monteiro

