
Oscar Christensen, presidente Unidad Básica Villa Alonso del Partido Justicialista, analizó en un documento enviado a Pla B Noticias los resultados electorales en la provincia de Córdoba.
El texto plantea lo siguiente:
“Dicen que el silencio es salud, y pareciera que en política este principio otorga beneficios a la dirigencia política que cada día habla menos; por lo menos en los dos hechos políticos ocurridos en los últimos días. Cristina no habla y en la presentación de su libro con presencia masiva de público y record de ventas, obtuvo un triunfo político que la posicionó aún más en la opinión pública y sin hablar de candidaturas o elecciones propuso un “contrato social” a la vez que aconsejó aplicar las políticas internas de EEUU desoyendo las directivas del Fondo Monetario Internacional. Eso es defender la soberanía.
El Gobernador de Córdoba habla poco y nada con la prensa, no hizo entrevistas ni conferencia de prensa en toda su campaña electoral y eludió referirse a decisiones del Gobierno Nacional sobre las políticas que lleva adelante. Esa escasez de palabras le rindió frutos en las elecciones y logró un triunfo histórico en la provincia mediterránea, y eso no fue todo, el peronismo recuperó la capital provincial luego de 46 años de hegemonía radical.
La noche del domingo fue el principio de las especulaciones de medios de comunicación, políticos de oposición y aún los del mismo palo que se apresuraron para instalarlo como “presidenciable” sin tener en cuenta las expresiones del Gobernador durante su discurso que contenía un claro y fuerte mensaje a los cordobeses, pero también a los candidatos que deberán dirimir sus cargos en el resto de las provincias.
Si se desmenuza el discurso y se abstrae de lo momentáneo, el “gringo” como le dicen en Córdoba, resaltó su condición de “cordobés hasta el caracú” circunscribiendo el acto electoral a un hecho exclusivamente local; provincial; cordobés, y aclarando que era facultad de sus comprovincianos elegir libremente a sus propios gobernantes entre los dirigentes de la provincia. Sus palabras, medidas pero pasionales, expresaron su pensamiento político con pertenencia peronista pero también “federal” abogando por mayor respeto desde el gobierno central a las provincias y la división de poderes de implica la República. Hay un párrafo destacable en el cual reafirma su condición de provinciano y peronista donde dice que no hay República sin peronismo, y no hay peronismo sin República; pero también implícitamente dejó en claro que no hay democracia sin peronismo ni peronismo sin democracia.
Tal vez, su mayor compromiso con la provincia y con el federalismo real, lo dejó expresado en un dicho popular que, en este caso, toma dimensión de principio ético y moral cuando dijo “los de afuera son de palo” y se convierte en el derecho soberano de cada uno de los estado provinciales, tal como lo especifica la Constitución Nacional.
Esa defensa de la soberanía provincial se ha hecho cada vez más explícita en varias provincias luego de las políticas centralistas y discriminatorias del gobierno nacional; tal ha sido el caso de La Pampa que defendió sus derechos soberanos ante las políticas que perjudican a todos los pampeanos; la diferencia con Córdoba es la densidad demográfica que supuestamente modifica el resultado electoral en una elección general.
El resultado electoral en Córdoba no es una victoria política partidaria, es la reafirmación de los derechos que las provincias tienen como integrantes de una República federal y participativa sobre las decisiones que involucran a toda la sociedad.
Quienes crean que solo fue un triunfo electoral circunstancial que posiciona a un posible candidato presidencial, no tienen en cuenta la dimensión política que esto alcanzó y la importancia que tienen las provincias en los nuevos tiempos que corren.”

