
El jefe comunal de Santa Rosa repasó su gestión y aseguró que ordenó el municipio. Sostuvo que entiende los enojos de los vecinos. “El vecino necesita ver que estamos trabajando en serio para resolver de una vez por todas esos problemas”, señaló.
El intendente de Santa Rosa, Leandro Altolaguirre, se mostró muy confiado en lograr un muy buen resultado en las elecciones del domingo 19 de mayo. “Estoy contento, ha sido una campaña muy breve, como anunciamos en su momento. Me toca ser Intendente y no me eligieron para estar de campaña, sino para gestionar, por eso la campaña ha sido breve , con salidas los fines de semana y reuniones nocturnas”, dijo en declaraciones televisivas.
“Por eso hemos centrado todo en la gestión y nos quedan siete meses por delante. La respuesta de los vecinos ha sido muy positiva y no tenemos dudas que vamos a tener un periodo más concretar todo lo que hemos venido preparando”, manifestó en declaraciones televisivas al programa “La Mañana con Vos” que se emite de lunes a viernes de 8 a 10 por el canal 2 Somos La Pampa de Cablevisión.
“La gente ya sabe el esfuerzo que venimos haciendo desde la gestión y el vecino es parte de esta gestión, con su paciencia y colaboración permanente. Hay que recordar que tuvimos que ordenar administrativamente al municipio, ordenar las cuentas, teníamos empleados de 75 años sin aportes y tuvimos que ordenar todo eso. Fuimos ordenando eso, pudimos aprobar una ordenanza, donde el municipio pagó los años de aporte que le faltaba y eso nos llevó a ordenar la planta de empleados, donde la bajamos de 1800 a 1600”, explicó.
“Ahora, con el personal que se tiene, estamos reordenando para cumplir funciones. Hay que ir reorganizando para brindar mejores servicios y ordenar la parte interna. Si adentro hay problemas, es difícil que puedas dar una respuesta para afuera”, dijo Altolaguirre.
—¿Cuántos de esos problemas de adentro influyeron en la gestión? Desde hace dos años se nota más agilidad en la función pública…
—En el primer año, lo que más pesaba, era que no podíamos retirar un tornillo de una ferretería porque no teníamos crédito. Había retrasos con todo y le debíamos a todo el mundo. Fuimos ordenando y reordenando la planta municipal. Empezamos a hacer obras por administración. Los trabajadores cuentan con derechos y también con obligaciones. Terminamos la precarización laboral, hicimos concursos para cargos que se subrogaban (suplencias temporales) desde hace muchos años y se fue reordenando adentro.
Por otro lado, no había una planificación de la ciudad y avanzamos en el Plan Estratégico, y en julio se terminará el Plan Director de Saneamiento, se avanzó en el DAMI, para organizar el área metropolitana Santa Rosa-Toay. Había que ir organizando la visión de la ciudad, con la participación de la gente y las instituciones. Además, para gestionar y comprar equipamiento, tuvimos que ordenar primero la parte administrativa.
—¿Se han visto muchas actividades en estos últimos días, es por la campaña?
—La campaña también lo que hace es amontonar todo. En el primer año, ordenamos, en el segundo tuvimos una gran inundación de 450 milímetros y pasamos de emergencia sanitaria a una urgencia. El año pasado salimos de esa urgencia con el Plan de Mitigación de Inundaciones y las obras que hacemos en conjunto con Provincia y Nación, de agua, cloacas y asfalto y si las elecciones hubieran sido en octubre, podríamos haber mostrado más lo que íbamos haciendo. El tema es que nos sacaron cinco meses de gestión, se adelanta la campaña y tuvimos poco tiempo para mostrar lo que hemos hecho.

—Si la gente te elige un mandato más, ¿Qué parte de lo troncal de la emergencia sanitaria se soluciona?
—Ya tenemos el Plan. Las cosas las hemos hecho bien, porque todos han tomado como eje de campaña el Plan Estratégico Participativo para llevarlo adelante, y la necesidad de implementar el Plan Director que está llevando a cabo esta gestión. Nos encontramos con que había que hacer todo. El Plan Director que tenemos es del 80. En el 2000 se intimó a Provincia, el gobierno nacional, que con el Acueducto del Río Colorado, iba a colapsar en Santa Rosa la red de agua y cloacas, porque en todo lugar que se importa agua, como ocurrió acá, pasaron esos problemas. Y eso no se contempló en el Estudio Ambiental, cuando se hizo el acueducto. Tuvieron que pasar 20 años para que llegáramos nosotros para hacer los términos de referencia, para hacer el Plan Director. Fui junto con el gobernador Verna a la Secretaría de Recursos Hídricos, donde se decidió avanzar con el Plan Director y se contrató la consultora.
Quedan cosas para hacer, obras enormes, pero para gestionar los fondos, necesitás estudios y proyectos y una planificación integral. Estamos hablando de obras de más 300 millones de dólares que hay que hacer en la ciudad.
—¿Una vez que esté el proyecto, quién paga las obras?
—Como lo hace el ENHOSA, es el Estado Nacional que toma esa deuda, el municipio no puede, eso se tomará de organismos nacionales. El 25 de abril se iba a hacer una reunión en Francia y se iba a firmar una Carta de Intención por 100 millones de dólares, pero ese viaje se pospuso por la situación del país. Esperemos que se haga pronto.
Sí tenemos garantizado el financiamiento del Plan Director, porque lo realizará el Banco Interamericano, es el formato para acceder a los fondos. Todos los organismos bilaterales de financiamiento se realizan con el Banco Interamericano de Desarrollo y lo que tiene que ver con obras de infraestructura, como aguas y cloacas, servicios esenciales, hay un financiamiento más económico.
—Esto es lo macro, ¿pero por qué no se arreglan las calles?
—Son varios temas. Hay 1200 calles que hay que hacer nuevas. Hacer una cuadra, con tosca y todo, sale 2 millones de pesos. Ayer recibimos una motoniveladora nueva, compramos una planta de asfalto nueva que tenemos que terminar de poner a punto. El problema que tuvimos es que la empresa que ganó la licitación entró en concurso de acreedores, pero ahora tenemos el personal capacitado y a la vez viene permanentemente la gente de la empresa. Ya encontramos un punto de funcionamiento estable, para no tener inconvenientes.
—¿Te insulta mucho la gente por la calle, por los pozos, cloacas, agua?
—Creo que me puteo yo más todavía. Normalmente, ando caminando, sigo haciendo la vida normal de vecino. Sé que se acuerdan de mamá.
—¿Esos insultos vienen acompañados de apoyos o rechazos?
—Que venga el vecino y me putee porque se le reventó la cloaca en la casa, uno lo entiende. Se descargan conmigo porque soy el intendente, pero confían en que lo voy a revertir y lo estoy haciendo. Saben como viene esto, que es por una cuestión de degradación y revertirlo no es fácil, es como una casa sin mantenimiento, lleva su tiempo. Uno va, tapa, pero son los cimientos que están mal. El respaldo lo siento permanentemente. La ciudad es una gran familia y soy el que está al frente una gran familia.
Al que no le perdono es a algún dirigente político que conociendo la realidad se hace el distraído. No se puede jugar con la situación emocional del vecino. Si la gente está mal y vos le das combustible, nos prendemos fuego todos y no es bueno. Por eso siempre agradezco la paciencia de la gente, sé que el que tiene problemas, lo ha tenido durante muchas gestiones, el vecino necesita ver que estamos trabajando en serio para resolver de una vez por todas esos problemas.

