
El padre de Diego Loza, el empleado municipal asesinado el 25 de junio pasado en su domicilio de la calle Emilio Zola casi avenida Luro, Ramón Loza, dijo que la familia fue condenada ese mismo día en que les informaron la muerte de uno de sus hijos.
“Es un fallo ejemplar que le transmite a la ciudadanía que la justicia la protege y que castiga a los que delinquen”, dijo entre lágrimas Ramón Loza, padre de Diego.
“Nosotros fuimos condenados desde el momento en que nos dijeron que a Diego lo habían matado. Hemos vivido esto con mucha intensidad, con mucho dolor, con mucha ausencia”, dijo mientras su voz se hacía un hilo casi inaudible.
“El fallo no es reparador porque no me va a devolver a mi hijo, es solo reparador en el sentido de que estas lacras no le van a andar arruinando la vida a otras familias”, aseveró.
“A la sociedad toda, a los amigos, a la familia, a ustedes que siguieron con mucho respeto, A Daniel que conozco desde hace mucho (por Daniel Lucchelli), estoy muy agradecido a todos”, indicó.
“Nosotros no hemos hecho el duelo, todavía no podemos acepar la pérdida, lidiamos con eso todo el día. Esperamos que después del juicio, podamos hacer el duelo, tener una cristiana resignación. Te dije en alguna oportunidad te dije que muchos familiares lo habían soñado a Diego y por eso te conté que nos íbamos a dormir más temprano para ser beneficiados con ese ratito. Pero todavía no lo vimos, quiero verlo una vez más. Es la cruz que tenemos que llevar”, finalizó Ramón en declaraciones al periodista Daniel Lucchelli de Radio Nacional y LU 100 AM 1040.

