
El concejal de Pueblo Nuevo hizo una alegoría a la semana de mayo y en el cierre vinculó las luchas libertarias con la discusión sobre la despenalización del aborto. Justificó que se obligue a parir a las niñas, adolescentes o mujeres violadas.
Al finalizar su apología contra las mujeres que abortan, una empleada le dijo que no lo veía defender con tanto ahínco a las mujeres víctimas de violación y le reprochó que haya hablado a favor de un médico que violó la ley vigente.
Torres defendió al profesional de la salud que obligó a una mujer violada a parir. Y lo hizo bajo el discurso de los derechos de las personas por nacer, sin mencionar los derechos de las personas ya nacidas.
Luego, la concejala Alba Fernández lo acusó de tener “las manos manchadas de sangre” por las niñas y mujeres pobres que mueren en abortos clandestinos.

