
El diputado provincial quedó a un paso de instalarse de manera definitiva en el criadero de chanchos. Es uno de los que perdió con Luciano di Nápoli y ahora está a punto de tener que soportar que su partido se asocie con el kirchnerismo y Alberto Fernández.
La definición del Frente Renovador a nivel nacional amenaza con hacer que el diputado provincial Darío Hernández tenga que dar un paso atrás, dejar de destilar odio, y ponerse a disposición de un armado electoral nacional donde el kirchnerismo pone nada más y nada menos que la candidata a vicepresidenta.
Ayer afirmó que “de ninguna manera voy a trabajar para la fórmula Fernández – Fernández. Sería una desilusión hacer un arreglo con el kirchnerismo”, le dijo a Radio Kermés.
Si se mantiene en sus trece, el chiquero y el emprendimiento productivo de carne de cerdo se le impone en su futuro próximo. Ya se sabe que “antes de hacer campaña para el kirchnerismo, me voy a criar chanchos”, había adelantado para traicionar la máxima peronista que indica que el que gana conduce y el que pierde acompaña.
No hizo campaña para di Nápoli y todo indica que tampoco hará para el fundador del partido en el que encontró el paraguas cuando se desafilió al peronismo.

