
Omar Gutiérrez, gobernador de Neuquén.
Irá con un reclamo por el papel de Cammesa y Transener en el episodio. Aseguran que no permitieron hacer una conexión con la idea de acelerar el envío de energía a Buenos Aires y Córdoba, y con esa maniobra hizo salir del sistema a la región.
El apagón histórico generó bronca en el gobierno neuquino porque la provincia fue una de las últimas en recuperar la luz. El jefe de Gabinete, Sebastián González, informó que presentarán un reclamo administrativo contra Cammesa, dueña monopólica del mercado mayorista eléctrico, por saltearse el protocolo y demorar la restauración del servicio en la región. También apuntarán contra la transportista Transener, por obstaculizar las maniobras para llevar energía a los vecinos.
El domingo, gran parte del país recuperó la electricidad en las primeras horas de la tarde. Los neuquinos, en cambio, debieron esperar hasta entrada la noche e incluso hubo localidades que recién se conectaron a la madrugada. González responsabilizó a Transener, controlada por Pampa, del empresario macrista Marcelo Mindlin, y a la estatal Cammesa.
La Provincia hará “un reclamo administrativo a Cammesa -dijo- porque las centrales térmicas, operadas por la empresa Orazul, podrían haber arrancado de cero o en negro, como se llama, y no lo hicieron. Tenían equipos, pero hubo una falla en la que es responsable Cammesa, porque supervisa los equipos de emergencia”.
Orazul, ex Duke Energy, maneja la hidroeléctrica Planicie Banderita y la térmica Alto Valle. Su obligación era arrancar desde cero con unos generadores especiales, para darles energía al EPEN, CALF y demás distribuidoras del Comahue. “Cammesa les paga para que tengan los equipos que el domingo no funcionaron. Hubieran permitido que la región operara en isla hasta conectarse al sistema de 500 kilovoltios, que es el de ultra alta tensión”, indicó González, en la nota publicada por el diario LM Neuquén.
Al no tener ese mecanismo de arranque, el EPEN debió recurrir “a una serie de maniobras adicionales que llevaron más tiempo y fueron riesgosas, por la manipulación de equipos de gran escala en condiciones de humedad y porque nunca antes se había hecho”, dijo.
Ahí se toparon con Transener, que no les permitía hacer la conexión en isla. Mientras el EPEN intentaba poner en marcha el área Comahue a través de Planicie Banderita, la transportista “conectó directamente la central a la línea de 500 kilovoltios, con la idea de acelerar el envío de energía a Buenos Aires y Córdoba, y con esa maniobra hizo salir del sistema a la isla local”, agregó González.
A las 14 del domingo, había vuelto la luz en medio país y en Neuquén se acrecentaba la impaciencia. Eso llevó al gobernador Omar Gutiérrez a comunicarse con el secretario nacional de Energía, Gustavo Lopetegui, con Transener y con Cammesa. Recién entonces habilitaron a Neuquén a iniciar el procedimiento de riesgo, que culminó cerca de las 20 del Día del Padre.
González cuestionó que hubo omisiones “muy graves”. “Hay un protocolo de colapso total de Cammesa, que se llama procedimiento número 7 y se aplicó en todo el país. Establece que primero se ponen en marcha las islas que estabilizan los sistemas locales y regionales y después se conectan los tramos de 500 kilovoltios, que permiten la estabilidad duradera del sistema”. Ese camino se salteó, en perjuicio de los neuquinos.
El jefe de Gabinete informó que, junto con el reclamo administrativo, el gobierno va “a pedir una reunión del Consejo Federal de Energía Eléctrica, donde están todas las provincias, para que analicen cómo actuaron Transener y Cammesa, porque hay cuestiones federales previstas en el procedimiento que no se respetaron”.

