
El sociólogo y político cuestionó a la gestión de Cambiemos y el reciente acuerdo económico entre Argentina y la Comunidad Europea. “Es un logro para grandes empresas agropecuarias e industriales, no para las Pymes. Quieren exportar a cambio de manufacturas, eso ya lo probamos a fines del siglo XIX”, criticó.
Eric Calcagno, sociólogo y político argentino, actualmente pro-secretario Parlamentario del Senado de la Nación, estuvo presente en el acto conmemorativo del 45º aniversario del fallecimiento del tres veces presidente de la Nación, Juan Domingo Perón.
En una charla con Plan B Noticias, Calcagno opinó sobre el reciente acuerdo firmado entre Argentina y la Comunidad Europea y advirtió sobre las consecuencias de un tratado que no traerá beneficios para Argentina. “Es volver no al granero del mundo, sino a la felicidad de unos pocos”, precisó.
“Éste ha sido un tratado negociado en la confidencialidad, en la oscuridad, no ha participado la sociedad civil, los partidos políticos, las instituciones ni el Congreso de la Nación. No han participado las provincias, por lo tanto, lo que se quiere es que algunos productos agrícolas puedan ser exportados a la Unión Europea, a cambio de que nos manden manufacturas. Eso ya lo probamos con los ingleses a principios del siglo XIX o principios del XX, ¿para qué hacerlo de nuevo”, dijo.
Y agregó: “si uno ve lo que pide la Unión Europea en materia de acceso a los mercados de automotor, las autopartes, la química, las compras. ¿Qué pasa si este tratado se aprueba y el gobierno de La Pampa decide hacer una licitación pública para hacer viviendas? ¿Podrá venir una empresa extranjera? ¿Y el trabajo de los pampeanos, de los argentinos, qué? Cuidado, hoy vivimos de tratados bilaterales, entre países para determinadas cuestiones económicas. Hacer un tratado tan generalista no solo es de otra época, sino que además no va a traer fuerza y potencia a la industrialización de Argentina, que es lo que necesitamos, que los productos de la minería, en las provincias andinas, sean industrializados en sus provincias, que los productos agropecuarios sean industrializados aquí o que el Conurbano pueda exportar por rama, la rama metalúrgica, metalmecánica, no por sector primario contra sector secundario o como decían los griegos: desconfío de los griegos hasta cuando traen regalos”, afirmó.

—La maquinaria comunicacional del gobierno lo ha instalado como un logro…
—Es un logro para ellos, para las grandes empresas agropecuarias e industriales. No para las Pymes o el biodiesel, no para los medicamentos que fabrica Argentina, que son muy importantes. Lo que se está definiendo ahora es el perfil económico, político y social que tendrá la Argentina en los próximos decenios.
Además, un acuerdo de libre comercio va a requerir de una Reforma del Estado muy importante, ¿qué va a pasar con los derechos laborales y convenios colectivos? El acuerdo habla mucho de la Unión Europea, de los pueblos indígenas, ¿se refiere a los vascos, a los catalanes, a los bretones, a los corsos? ¿o se refiere a los pueblos indígenas de América Latina?
—¿Qué nos dejan cuatro años de macrismo?
—La voluntad de volver al peronismo. Hubiera sido ideal que hubiese habido tres meses de gobierno de Macri en la época anterior así los argentinos podrían comparar. Pero cuatro años han sido demasiado, demasiado lejos, demasiado gravoso. Hemos tenido deuda, desindustrialización, reprimarización, una visión tilinga y estúpida del mundo.
Nos insertamos y firmamos un tratado con la Unión Europea, donde el Pacto Roca Runciman parece la Vuelta de Obligado. Por favor, es el momento de volver a hacer política, de aprender de nuestros errores y de proponer a la sociedad argentina la posibilidad de un gobierno que renegocie la deuda, que ponga los recursos naturales a trabajar, que utilice los recursos humanos que tiene Argentina que son muchos y que nos integremos con países que tienen la misma productividad que nosotros. Si un país con una productividad mediana o baja se integra con países que tienen una productividad mediana o alta que tiene la Unión Europea, no va a funcionar.
—¿Qué margen le queda a Alberto Fernández si gana las elecciones, teniendo en cuenta que hubo como una Tercera Reforma del Estado en el gobierno de Macri, porque muchas cosas las cambió por ley?
—El asunto es la construcción política que permita habilitar el margen de maniobra para la acción. Si uno acepta inmediatamente las reglas o condiciones que impone la otra parte, es posible que se puedan hacer muy pocas cosas, pero si se va construyendo el resultado, construyendo poder para ir a una determinada dirección: renegociar la deuda, reindustrializar Argentina, devolver el poder de compra a los argentinos, priorizar al mercado interno, sin que esto signifique salirse del mundo, porque una cosa muy diferente es exportar una tonelada de soja sin procesar a una tonelada de medicamentos argentinos. Una cosa valdrá 400 dólares la tonelada y la otra 400.000.
Nosotros tenemos que exportar manufacturas, es lo que nos permitirá tener dólares para afrontar los pagos de la deuda renegociada y la compra de bienes de capital para afrontar la reindustrialización, eso es lo que está en juego. El margen de maniobra se lo van a dar los argentinos, la política no es ir y votar un día, como decía Perón, ‘la política es de todos los días’, ese es un mensaje de Perón para los peronistas, pero también para todos los argentinos.
En referencia al homenaje a Juan Domingo Perón, el sociólogo agradeció la invitación de la senadora nacional del PJ, Norma Durango. “¿Qué implica Perón?, la entrada de la Argentina en la modernidad. Antes de Perón, la Argentina era un país agroexportador, con netas diferencias sociales y había surgido una industrialización, un movimiento obrero, un movimiento empresario que no tenían una contención política y esa contención política, la dio el peronismo y ese peronismo fue conducido por Juan Perón y Eva Perón”, dijo.
“Y todas las conquistas que se lograron de 1945 a 1955, son las mismas conquistas que se lograron en Europa, con las políticas de frentes populares en los años 30 y en la Argentina, se resuelve la cuestión social, a la vez que se resuelve la cuestión nacional y eso hace a la vigencia de Perón hoy, cuando han caído las grandes ideologías en el mundo y todavía queda en pie el peronismo y sin duda, necesitaremos misioneros, para llevar la palabra peronista por el mundo”, cerró Calcagno.

