
A la hora de repartir críticas, el capitán del seleccionado nacional, Lionel Messi no anduvo con vueltas. Se quejó porque el árbitro del Brasil 2 Argentina 0, no revisó el supuesto penal contra Agüero y el que le habrían cometido a Otamendi.
“Nos inclinaron la cancha mal”, disparó contra el árbitro Zambrano. Y fue más allá: “La gente de la Conmebol va a tener que hacer algo. En esta copa se cansaron de cobrar boludeces, manos, penales pelotudos y acá no fueron a mirar el VAR. Fueron dos penales claros que no nos cobraron. Para nosotros eran todas tarjetas y para ellos nada. Son jugadas que te van desquiciando y te sacan del partido. El árbitro no fue justo”.
“En caliente el análisis que puedo hacer es que jugamos bien y que ellos se encontraron con el primer gol. Después manejamos el partido y nos metieron el segundo en una contra, en la jugada siguiente al penal que no nos cobraron. Intentamos siempre”, analizó el crack de Barcelona.
“El que no me quiere, me va a tener que seguir aguantando un poquito más. Yo quiero ganar algo con la Selección y lo voy a seguir intentando. Voy a jugar las cosas importantes”. La frase la pronunció Lionel Messi en marzo de este año.
El deseo de ganar algo con la camiseta argentina es más fuerte que cualquier pensamiento para Messi. No pone en la balanza nada más allá de ése anhelo que le es esquivo una y otra vez. Son 9 las competiciones oficiales (5 Copa América y 4 Mundiales) que disputó la Pulga y no pudo levantar ningún trofeo. Pero irá por el décimo.
“Si creo y creen que puedo ayudar en algo, lo voy a hacer”, soltó, dejando abierta la puerta de cara al futuro.
“Tenemos que estar tranquilos porque hay futuro. Los chicos demostraron que están a la altura. Algo nuevo empezó. Hay que dar tiempo”, cerró.

