
El dato fue aportado por el Informe de Coyuntura Económica Pampeana correspondiente al Primer Trimestre del 2019. En La Pampa, se perdieron 700 puestos de trabajo en lo que va del año.
Según el informe de Coyuntura Económica Pampeana correspondiente al Primer Trimestre del 2019, en lo que va del año se perdieron 700 puestos de trabajo en la construcción y los niveles de empleo cayeron al mínimo, con menos de 2500 trabajadores registrados, situación que se repitió en el año 2005.
La falta de obra pública, la discriminación del gobierno nacional con la provincia, sumado a una alta inflación y tasas de interés exorbitantes, pegaron fuerte en la construcción y sobre todo en La Pampa, con la caída de planes federales de viviendas impulsada por el macrismo.
El informe fue presentado ayer y como dato positivo refleja un gran año económico para los sectores agropecuarios vinculados a la exportación, según detallaron Sebastián Lastiri y Mercedes Rodríguez.
La actividad fue organizada bajo la órbita del Esta actividad está organizada bajo la órbita del Observatorio Universitario de Economía, y está auspiciada por el Centro de Estudios Pampeanos (CEPAM).
En declaraciones radiales, Lastiri destacó el trabajo del Observatorio Universitario, al que definió como “un espacio amplio que refleja una línea de pensamiento económico que no es la única que hay y enriquece el debate público de la economía pampeana y nacional”, dijo.
“Además, lo que hacemos, es no generar la información y sí tomamos la que está disponible (de datos oficiales o de Cámaras, como de la Construcción, por ejemplo) y la enfocamos para ver qué está pasando en la economía pampeana. Es decir que le agregamos un valor agregado, pero no somos productores de la información estadística”, aclaró.
“En resumen, la economía pampeana está muy mal, sacando el sector agropecuario que está vinculado a la exportación, principalmente la producción de granos, con una excelente cosecha gruesa en La Pampa y a nivel nacional, ayudó a los sectores vinculados a la exportación, a atenuar una parte en la caída libre de la economía que ya lleva más de un año”, explicó a Radio Noticias.
Consultado sobre cómo afecta la economía del país a La Pampa, Sebastián Lastiri explicó que “hay una dinámica negativa a nivel nacional y también la economía pampeana, desde hace un año y, lamentablemente, no se vislumbran mejores expectativas para el segundo semestre.
Lastiri señaló que el sector más afectado es la construcción. “Hoy por hoy tiene un triple impacto: el general de la economía que se puede resumir en las altísimas tasas de interés que afectan la inversión y una parte de la inversión va a la construcción, con lo cual hay una fuerte restricción”, dijo.
“Otra restricción es la inflación, ya que iniciar un proyecto en la construcción hace saber con cuánto empezás, pero no con cuánto terminás y la otra variable importante para el sector en su conjunto, es la arbitraria restricción presupuestaria del gobierno nacional con respecto a la obra pública y a los planes federales de vivienda, que han hecho que el sector pierda en lo que va del año casi 700 puestos de trabajo en La Pampa y perforó el piso de los 2500 empleados registrados, que implica que desde el 2005 que La Pampa no tenía niveles de empleos tan bajos en el sector de la construcción”, detalló.
“Estos tres elementos, además de los problemas de la industria, el comercio y otros sectores, hicieron que la construcción hoy por hoy sea en estos dos últimos trimestres el sector más golpeado de la economía pampeana”, detalló.
“Es decir que con la caída de planes federales de vivienda, hubo una retracción intensiva de la mano de obra y la suspensión de estos planes, desde el tercer trimestre del año pasado a hoy, han ido perdiendo puestos de trabajo y estamos en esta situación de niveles mínimos desde el 2005”, dijo.
Los datos suministrados por Sebastián Lastiri se condicen con lo difundido ayer por la Cámara de la Construcción que cayó al menos un 10% en junio con la pérdida de 3.000 empleos, coyuntura que se extendería hasta fin de año por la falta de presupuesto del Gobierno para la obra pública.
En la actualidad, a nivel nacional, la industria de la construcción cuenta con 400 mil empleos y las perspectivas son de una pérdida mayor de puestos de trabajo. En el caso del pago a las constructoras, el pago de las obras «demora 60 días», dijeron las fuentes de empresas al portal BAE Negocios.
En el universo de productos asociados a la actividad de la construcción, también se verifican fuertes descensos en las ventas de cal, aceros largos, carpintería de aluminio, pisos y revestimientos cerámicos, adhesivos y pastinas, pinturas impermeabilizantes, sanitarios, grifería y caños de conducción de agua. Si bien desde Construya informaron en mayo una mejoría en las ventas respecto de abril, en la Cámara de la Construcción negaron que haya un repunte en la actividad.
«Es impensado que la actividad vuelva a impulsarse por lo que veremos un empeoramiento, y será muy grave en distritos como la provincia de Buenos Aires y en especial, el Conurbano bonaerense», expresaron las fuentes. Esta coyuntura ya provocó un debilitamiento en la cadena de pagos debido a que el freno o la desaceleración de los proyectos en marcha afecta el pago a los proveedores.
Asimismo, según una solicitada de la Cámara Salteña de la Construcción, se nota la «inevitable» disminución o paralización de obras en curso, «con el consiguiente despido de personal, alteración de la cadena de pagos, cierre de empresas y cancelación o retraso en la entrega de las obras a sus beneficiarios naturales». Los empresarios explicaron que están afectados por la inflación y el retraso de los pagos, algo por lo que aseguran que hicieron las gestiones ante organismos nacionales y provinciales: «No hemos obtenido ni respuestas ni soluciones».
En el comunicado explican que muchas obras «pudieron terminarse con los aportes de fondos propios realizados por las empresas constructoras», en muchos casos recurriendo a financiamiento bancario.

