
El gerente de la empresa Autobuses Santa Fe salió a aclarar que no abandona el servicio. Se trata de una suspensión momentánea hasta que les den una respuesta a los reclamos.
A poco de conocerse la decisión empresarial, la comuna local explicó el conflicto y adelantó que irá a la justicia para que se garantice un servicio de emergencia, ya que Autobuses Santa Fe es prestadora de un servicio público y debe prestarlo hasta que otra empresa lo reemplace.
“No sé por qué la Municipalidad salió a informar que nos íbamos, que abandonábamos el servicio. Nunca se pensó eso. Acá lo que estamos haciendo es una suspensión del servicio hasta que encontremos los puntos de coincidencia para poder prestar bien el servicio”, explicó el empresario Julio Beverinotti al periodista Mauro Monteiro de Radio Kermés.
Consultado por el precio del boleto, que el municipio lo llevará a 26,80 pesos, Beverinotti afirmó: “no es tanto por ese tema. Acá lo que hacen falta son los subsidios. El boleto sea el precio que sea lo termina pagando y, en ese caso, perjudicando al pasajero, que es el que menos tiene”, analizó.
Por ahora la medida de fuerza impuesta por la empresa, no tiene fecha de levantamiento. “Sé que el municipio está contactando a gente del gobierno provincial para juntarnos y, tengo entendido que vendrían desde la central de Autobuses para destrabar este conflicto”, finalizó.
Esta aclaración no cambia una realidad que comienza a ocurrir desde las 0 del sábado: no circularán colectivos hasta nuevo aviso.

