
El senador Juan Carlos Marino fue sobreseido en la causa que se lo investiga por abuso sexual, y Claudia Guebel, la empleada parlamentaria que lo denunció en la justicia, dijo que apelará la decisión de primera instancia.
Guebel aseguró «no estoy sorprendida sino que estoy defraudada por la Justicia, por el tratmiento que se le da a la violencia de género».
La denunciante dijo en diálogos con Perfil que presentará con su abogado «la apelación» y pedirá «el corrimiento de la jueza de la causa por arbitrariedad manifiesta» y para «saber cómo logró el cargo».
«Me da la sensación que es un fallo muy rápido, para irse prolijos a fin de un mandato, limpiar la imagen a costa de violencia de género», insistió en diálogos con el medio nacional.
Guebel había denunciado que “directamente me tocó los pechos y me preguntó cuándo íbamos a tomar un café, me dijo que aguardara su llamado que en cualquier momento nos veíamos”.
Además dijo que en otra oportunidad Fiorda, uno de los asesores, le agarró de los brazos y le introdujo su lengua en la boca “con furia”. Allí reveló también que el legislador le mandaba mensajes diciéndole que iría a su casa y le enviaba “videos alusivos al sexo”.
Marino fue sobreseído por la jueza federal María Eugenia Capuchetti el miércoles pasado: «a partir del minucioso examen practicado sobre los elementos de prueba recolectados, habré de concluir que no se corrobora la hipótesis delictiva denunciada»,
Del mismo modo sobreseyó a sus dos asesores que también estaban imputados, Juan Carlos Amarilla y Carlos Fiorda.
En su resolución, Capuchetti advirtió que «los testimonios no lograron evidenciar la existencia del hecho denunciado; más todo lo contrario, brindaron un panorama totalmente distinto al señalado por Guebel», y agregó: «La totalidad de los declarantes que se desempeñan en el despacho de Marino han negado la existencia de un contexto de acoso u hostigamiento».

