
Las organizaciones sociales, partidarias, gremiales, feministas que asistieron a la convocatoria del Movimiento Popular Pampeano por los Derechos Humanos, marcharon luego de la sentencia hasta la sede de la Seccional Primera de Policía, uno de los Centros Clandestinos de Detención en La Pampa durante la última dictadura militar.
Marcharon desde la sede del Colegio de Abogados, por Argentino Valle, hasta la avenida Belgrano y por esa arteria llegaron hasta la esquina de Padre Buodo, donde está el edificio policial. Reclaman que sea cedido como espacio de la memoria.

“La otra vez estuvimos acá, se hizo un inventario, hace poco lo recorrimos, pudimos verificar los pasillos nuevos, los escombros, los lugares interrumpidos, todo eso lo reconstruiremos porque esa es la memoria que nos interesa y que queremos defender. Es, la memoria que nos redime, la memoria que nos permite construir cosas nuevas”, dijo Juan Carlos Pinky Pumilla, querellante en el juicio, víctima de la dictadura militar e histórico militante por los Derechos Humanos en La Pampa. Junto a él estuvo Nora Cortiñas, de Madres de Plaza de Mayo, Línea Fundadora, y Raquel Barabaschi, querellante, militante por los DDHH y una de las detenidas víctimas del terrorismo de estado en esa seccional.
Luego de sus breves palabras, exigieron con cánticos y proclamas la cesión del inmueble con el fin de convertirlo en un lugar como el que funciona en la EX ESMA en la capital del país.


