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Cínicos o torpes, pero macristas hasta el final

6 septiembre, 2019
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Revelando entretelones de la decisión tomada por el gobernador Carlos Verna de invertir en dólares para salvaguardar los recursos provinciales, las posturas asumidas por los legisladores macristas en la Cámara de Diputados de La Pampa, y la tozudez del intendente saliente en Santa Rosa, el periodista Javier Urban insiste con que cada vez están más claras las posiciones de unos y otros frente a la confrontación de modelos que terminará por definirse en las elecciones generales de octubre.




¡Qué grande Verna! ¡qué genialidad la del gobernador! ¡cuánta visión política y económica! Semejantes elogios se escucharon en cuanto lugar pampeanos se reunieran. a comienzos de semana,  a charlar de política y de la situación económica, tema recurrente e inevitable en días tan aciagos para la mayoría de los argentinos   

Todos aplaudían a rabiar la intuición del gobernador que, 8 días antes de las PASO, autorizó la compra de 15 millones de dólares burlándose de la suba estrepitosa que tuvo la cotización de la moneda estadounidense, al dejar el presidente Macri que la misma se fuera a la nubes como castigo a quienes no lo votamos y que luego se transformó en una serie de escaladas ya indominables para el no gobierno, que definitivamente tenemos a nivel nacional.

Es cierto que la maniobra del gobernador puede considerarse hasta visionaria en el contexto que propone este prescindente que terminara inexorablemente su condición de tal el 10 de diciembre, si no antes.  Es muy buena porque los fondos provinciales lograron zafar, aunque sea una parte de los mismos, de la devaluación que sufrió nuestra moneda. Pero no debería ser algo para festejar, más bien es triste, por más que sea oportuna.

Ante la incertidumbre que no permite que haya proveedores del Estado que puedan pactar un precio a dos años vista, como lo exige la ley de contabilidad, a Verna no le quedó otra que asegurarle a esos proveedores un ajuste semanal en el precio de combustible, pasajes, limpieza.  Por lo tanto, para resguardarse no tuvo más que poner parte de las reservas del Estado en colocaciones financieras en el propio Banco Pampa.  

Y así, cada tres meses, evalúan los vencimientos en las distintas áreas de gobierno que estén atadas al dólar, y con esos números a la vista, se compra divisa estadounidense.  Además, los funcionarios de hacienda advertían que el dólar estaba por debajo de un nivel competitivo y percibían un estallido inminente, por lo que 8 días antes de las elecciones salieron a hacer aquellas colocaciones, hoy elogiadas. 

Pero lejos de vanagloriarse por esa maniobra oportuna, estoy seguro que Verna, como peronista que es, ha de estar contrariado con tener que apelar a ese tipo de operaciones para resguardarse de las decisiones que toma Macri que van en contra de los intereses de la mayoría de los argentinos, de las pymes, de los trabajadores y de las provincias.  

En definitiva se trata, una vez más de la puja de modelos que confrontan en nuestro país y a la que algunos llaman grieta.  Mientras el gobierno, por lo menos hasta las PASO, apoyado por el círculo rojo, el establishment y la patria sojera…la oligarquía en general, apuesta a la timba financiera como presunto recurso de desarrollo.  Lo nacional, popular y peronista apunta a otro cosa, a un país donde la sustitución de importaciones impulse el desarrollo industrial y donde un poder adquisitivo alto de los trabajadores fomenten el consumo para que las Pymes tengan que salir a fabricar más,  para atender la demanda y comience a rodar el círculo virtuoso que termina generando más empleo.  

Seguro que no es lo que la mayoría quisiera, el tener que festejar la buena inversión financiera que el Estado provincial hizo, sino que lo celebrable sería que el Estado nunca tuviera que salir a hacer esas inversiones para después poder cumplirle a los proveedores, sino pagarle a ellos el servicio que prestan, sin sobresaltos y poder destinar, también, fondos para fomento y desarrollo del empleo.

Es tan clarito el choque de modelos que, mientras Macri autoriza tasas de más del 80% para intentar contener el dólar (que de último a él y su entorno no lo perjudica porque la fortuna la tienen en dólares fuera del país, por eso es que la venta de dólares fue siempre  libre en su gobierno, para ellos poder llevárselos); todo el mundo recuerda cómo, Cristina promediando su segundo mandato le prometió orejas de burro a uno de sus mejores funcionarios, Aníbal Fernández por no haber nacionalizado sus ahorros. Es que ella, como cualquier presidente nacional y popular confía en su moneda y apuesta no a la timba financiera sino al crecimiento industrial con distribución del ingreso para alcanzar el crecimiento.

A propósito de los descalabros que vivimos en la Argentina de la macrisis, el ministro Ernesto Franco tuvo que ir a la Legislatura a solicitar una inexorable reestructuración del presupuesto provincial 2019, porque naturalmente aquel diagramado  en setiembre del año pasado, obsoleto ha quedado en una Argentina cuyo gobierno nacional estimaba por entonces una inflación del 23% para este año, que ya en los primeros 6 meses quedó largamente superada. 

Fue la propia ministra de desarrollo social, Fernanda Alonso, la que reveló sin vueltas que  «Presupuestariamente el ministerio tiene agotadas varias partidas” y pidió “la aprobación de esa incorporación de  fondos para poder seguir ejecutando dichas partidas por lo muy comprometidos que están desde lo económico, en lo que respecta a la ejecución del presupuesto y cada situación agrava más esto», dijo.  Naturalmente se refería partidas para comedores y ayudas sociales de varios tipos, que cada vez son más requeridos por más pampeanos.

Franco incluso fue contundente ante los legisladores: “seguramente esta reestructuración no va a ser la última que necesitemos pedirles.  Estos cinco millones de pesos (que son un 11% más de lo previsto) en que pretende modificar el presupuesto, ni siquiera contempla el último acuerdo paritario, así que eso será inevitable”.

Lo morboso de esta situación está dado por la actitud de los diputados de cambiemos, en su variante radicales como del pro y el del mofepa.  Ninguno de ellos avaló de una, la reestructuración pedida. Utilizando el siempre eufemístico “fijaremos posición en el recinto”, no acompañaron el dictamen aprobatorio de la re estructura, como manifestando dudas sobre la necesidad de la misma. Justo ellos que forman parte de las huestes de Macri y su brillante equipo económico encabezado por el abandónico Dujovne,  que dijeron que iba a haber una inflación de no más del 23%, tal vez respaldados por la profética promesa de Lilita Carrió de que el dólar no pasaría de los $ 23. Verdaderamente los diputados de ese palo, no tiene cara.         

Claro que ni esa revelación de su macri-gorilismo intrínseco de los cambitas se dio en ese único momento, ni  la revelación de lo nacional y popular del proyecto peronista en La Pampa pasó por esa única cuestión.

Franco no había sido convocado a la Legislatura sólo por la re estructuración, sino también para que explicara la creación de la empresa fiduciaria que administrará los fideicomisos productivos que encarará el próximo gobierno de Sergio Ziliotto.

Una provincia que carece de un gran número de habitantes, por ende de consumidores, difícilmente puede constituirse en un atractivo para eventuales inversores y por eso si la montaña no va a Mahoma, es oportuno que Mahoma vaya a la montaña.  Por ende si no son capitales foráneos los que activen la economía en La Pampa, Verna y Ziliotto decidieron que no se puede seguir perdiendo tiempo y será en el próximo gobierno cuando se pongan en marcha importantes emprendimientos donde no sólo el Estado, pero principalmente el Estado, se encargue de su concreción.

Es magnífico que desde el gobierno se convoque a todos los sectores a comprometerse directamente con este desarrollo que generará trabajo y crecimiento.  Es así que, con un capital accionario compuesto de un 80% del Estado, otro 10 % en manos de los municipios y un 10% para organizaciones sociales o empresas, los fideicomisos serán los encargados de motorizar nuestra economía.  En principio se trata de uno ideado para la explotación del Autódromo Provincial, otro para la fábrica de medicamentos en General Pico y el fundamental, para la construcción de viviendas, aparecen como los que encabezarán un listado al se sumará, por ejemplo, prontamente el de producción láctea con los exitosos productos mamu que puso en manos del CERET, el ministerio de la producción.

Semejantes emprendimientos deberían ser causas sin ateos,  ante la crisis fenomenal que el macrismo creo e incentivó. Sin embargo, aunque usted no lo crea, el que pretende empantanar la cancha para su concreción es, ni más ni menos,  que el PRO. Ya uno no sabe qué pensar de los diputados Alliaga, Josefina Díaz, Adriana Leher y Fazzini. Avergonzados, deberían ser los primeros en levantar la mano para aprobar la creación de la empresa fiduciaria que los va a administrar a esos fideicomisos y en lugar de eso, soberbios, siembran dudas y anuncian que “fijarán posición en el recinto”.  

¿Qué quieren insinuar? ¿Qué puede haber algún acto de corrupción? Justo ellos que se la pasaron viendo fantasmas de corrupción en el gobierno anterior y avalaron y respaldaron el saqueo macrista a las reservas del Estado,  que no terminaban de engordar con los créditos tomados a cien años al FMI, que ya estaban viajando a las cuentas que en el exterior tienen el presidente, sus familiares y amigos. Otra vez, uno no sabe cómo les da la cara para tanto.

Pero si de impronta oligarca hablamos, otro que salió a ventilar su esencia macrista fue el intendente  Leandro Altolaguirre. Sabiendo que lo suyo, para bienestar de los santarroseños, termina en 100 días, lejos de intentar algún tipo de sana transición con el intendente electo Luciano di Nápoli, a lo Macri, está dispuesto a incendiar todo.  Di Nápoli se la pasó diciendo, en campaña, que la forma de alivianar la laguna llevando agua al Bajo Giuliani para evitar eventuales inundaciones, no era, a su criterio, la ideada por el equipo del actual intendente.    

Di Nápoli está convencido de que no es necesario romper el asfalto para instalar cañerías sobre la avenida de circunvalación, sino que su plan es llevarlos por detrás del cementerio parque y así no generar inconvenientes.   Caprichosamente, el actual intendente, aun sabiendo que no llegará durante su insufrible mandato a terminar la obra, hace pasar, no más, los caños por Circunvalación y Ameghino. O sea no le importó nada, inició la obra y el que endrá que terminarla o eventualmente suspenderla será di Nápoli.  Y ya generó importantísimos inconvenientes.   La desprestigiada empresa Ilka comenzó a hacer esos trabajos de trasvase de la Laguna don Tomás y al toque no más rompió un caño maestro y dejó sin agua a  a los barrios Butaló, Empleados de Comercio y Fonavi 42.  A ese inconveniente lo solucionaron, pero el municipio ya advierte que  habrá corte de la avenida de Circunvalación entre Venezuela y Rucanelo y que después habrá momentos en que se podrá transitar por calles colectras y otros donde el corte será total.  Insisto;  es una obra que el intendente que eligió la gente no la cree aconsejable, a la que pese a que no podrá terminarla en su pobre gestión, Altolaguirre la inició igual y que sólo le traerá complicaciones a los vecinos.  Y por otro lado, Altolaguirre ya mandó a recategorizar a todo el personal. Algo que podría haber hecho a lo largo de sus tres años de gestión y no hizo, como Macri con el IVA, lo hace ahora, cuando está a punto de irse y sin que se sepa a ciencia cierta si el municipio cuenta con los fondos como para afrontar semejante incremento de la masa salarial.  Lo responsable hubiera sido que con los números sobre la mesa, el actual jefe comunal se sentara con el que lo va a suceder, para determinar si los recursos con los que se cuenta alcanzan para eso. Tomar semejante medida sin decir de dónde sacará los fondos para implementarla, no es otra cosa que una indisimulable maldad, donde si, como es de imaginar, la plata no alcanza para eso, quien deba tomar medidas antipáticas, que lo enfrenten con los trabajadores, deberá ser di Nápoli. 

Lo cierto es que tanto Macri en el gobierno nacional como Altolaguirre en Santa Rosa, pareciera que siempre zafan con el beneficio de la dudas.  Porque ante cada caso, la pregunta, es si actúan del modo en que lo hacen por ser cínicos, perversos y mal intencionados o es que simplemente lo hacen de atolondrados y torpes que también son.  Cada uno tendrá la respuesta, pero que los padecemos, por lo que sea, los padecemos y lo bueno es que están tan próximos a irse.

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