
El economista aseguró que el estado debe declarar la Emergencia Alimentaria y señaló que no se debe dolarizar la economía. “A esto lo resuelve la política y la política es la herramienta de gestión del poder en democracia”, dijo.
Matías Tombolini, Licenciado en Economía y fundador en Avancemos por el Progreso Social APPS, fue uno de los disertantes en el 5º Congreso Provincial de Profesionales en Ciencias Económicas. En diálogo con Plan B Noticias se refirió a la actual situación económica.
Consultado por la instalación de las restricciones cambiarias, opinó que para salir del cepo lo más probable es que se profundice primero. “Recordemos que en el 2011 cuando Cristina pone el cepo, en octubre, sufrió después 28 modificaciones, haciéndose más cerrado, porque en la medida que no queramos quedarnos con pesos, el cepo se va a quedar”, dijo.
—¿Cómo se sale esta situación?
—Este es un gobierno que demostró no solo impericia, sino un enorme capricho, esto de ir para un lado o para el otro. Este cepo se puso después del default de las Lecap, que podría no haberlas defolteado. De esto se sale con un gobierno distinto, que permita construir un consenso que permita disipar la incertidumbre.
Hoy la palabra que intoxica la economía es la incertidumbre, que solo se despeja cuando empezás a construir algo de credibilidad sistémica, pero esta credibilidad es hija de la reputación y la reputación existe cuando quien anuncia una medida la cumple, quien anuncia un pronóstico lo cumple y este es un gobierno que no cumplió pronósticos de inversión ni de presupuesto, ni de desempleo, ni de pobreza. Perdió la reputación y perdió la credibilidad.
—Hoy el nivel de reservas es bajo, ¿qué puede pasar si se profundiza esta caída de reservas?
—Creo que vamos a un escenario en donde se va a declarar el default abierto de la deuda argentina y esperemos que no se convierta en una inflación lanzada. Para mí es difícil que Argentina termine este año con una inflación por debajo del 55%. Creo que será entre 55 y 60 puntos y es probable que tengamos una inflación de tres dígitos, sea cual sea el gobierno.
¿Cómo atendemos los problemas urgentes en Argentina? Hay una crisis de carácter social y no económica y eso tiene que ver con que la prioridad tiene que estar puesta en lo social. El desacople entre los salarios y los precios es tan grande que lo que se cae es el consumo y la gente empieza a deteriorar la manera en que compone su alimentación cotidiana, estás en borde de erosionar lo más importante de la vida humana. El estado tiene que atender la Emergencia Alimentaria, que no es un eslogan, sino que la comida subió mucho más que los sueldos.
—¿Siguen los riesgos de una posible corrida? Esta semana parece que hay calma…
—Argentina se convirtió en un país con tantos moretones en el cuerpo, que cuando no te dan una trompada, parece una caricia. Vos hablás de calma, calma en un país que tiene 2200 puntos básicos del riesgo país y el dólar vale 20 mangos más que hace menos de un mes y la inflación de agosto terminó arriba de 4 puntos y en septiembre será casi 6. Nos parece calmo porque tres días seguido el dólar no se disparó. Y el lunes, la Bolsa cayó un 12%. No hay calma, es ausencia de noticias pésimas, son solo malas.
Lo importante sería que la política se encargue de discutir elecciones y se ponga a construir herramientas para implementar lo que viene que la llegada de un aumento mayor de precios y ver qué hacemos con una política de ingresos que no se ve y que debería tratar de proteger el poder de compra del salario, del sueldo.
—¿Qué te parece la posibilidad de economistas ortodoxos de dolarizar la economía?
—Es un error, es como si tuvieras una pierna fracturada en varias partes y que te propongan que la solución es cortar la pierna en vez de una prótesis. Siempre voy a creer que hay que sostener la soberanía en materia de política monetaria y política económica. Argentina cedió su soberanía en política macroeconómica al Fondo Monetario Internacional y acá estamos.
Creo que hay que intentar encontrar como sociedad la manera de combatir la inflación teniendo una moneda creíble y estable en el tiempo. Que no funcione hasta acá, no significa que no podamos encontrarle la solución para adelante.
—En las PASO los encuestadores erraron por mucho y los economistas también,¿ por qué?
—Los economistas no son el oráculo de la verdad. La economía es una ciencia social que no la responsable de dónde estás. Tampoco es un responsable un médico o ingeniero. El problema es que si creemos que una persona con una receta económica, como si fuera una receta económica, va a resolver esto. Esto lo resuelve la política y la política es la herramienta de gestión del poder en democracia. La política gestiona un poder que organiza la sociedad, que somos todos nosotros.
Entonces, la solución tiene que ver con cuáles son las prioridades que queremos ordenar como sociedad y qué les pedimos a los políticos que nos representan.


