
La Asociación Protectora de Animales (APANI) aclaró que lo ideal sería que no se necesitara de refugios para animales, pero que aún hacen falta cambios culturales y que mientras seguirán trabajando en la problemática del abandono de animales.
Además, se opone a la creación de un «hotel» para perros en el norte de la provincia, con el objetivo de recibir y cuidar los perros abandonados de esa zona.
APANI consideró «tendenciosa» la publicación que hizo un medio local de la comunicadora Rita Soublé, contra las voces que cuestionan la modalidad de refugios para el cuidado de animales abandonados.
El comunicado:
A raíz de publicaciones tendenciosas y oportunistas que hicieran algunos diarios de nuestra ciudad, a partir de un posteo en una red social por parte de una integrante de APANI, se nos hace necesario poner en claro algunas cuestiones.
Creemos firmemente que los refugios son el resultado de una sociedad apática, y de políticas insuficientes y, en algunos casos, inexistentes. Lo afirmamos como miembros voluntarios que trabajamos día a día en una problemática que no parece encontrar su techo. Por ser la única institución con un lugar físico, perimetrado, gestionado y coordinado por voluntarios, continuamente estamos conteniendo perros, desde todos los puntos de la ciudad, en situación de abandono y vulnerabilidad de los que NADIE propone hacerse cargo y de los que en la institución procuramos su bienestar integral.
También queremos dejar en claro que estamos en total desacuerdo con la implementación de un “hotel canino” en el norte de nuestra provincia entendiendo que es sólo camuflar el abandono en palabras elegantes. Queremos dejar en claro que NUNCA una política pública debe fomentar el abandono, por el contrario, debe doblegar esfuerzos en cambios culturales profundos que, aunque paulatinos, sean la forma de erradicar la problemática de la proliferación de animales domésticos en la vía pública. Entendiendo a la castración masiva, sistemática y extendida como la única forma ética del control poblacional y promoviendo la tenencia responsable de animales domésticos.
Hablamos de lo ideal y lo esperado, que es hacia donde queremos ir. Pero, lamentablemente, estamos lejos. Mientras tanto, seguimos trabajando con el mismo objetivo desde hace más de 20 años, convencidos de que la única solución es que dejemos de existir, no porque a alguien le moleste sino porque ya no seamos necesarios. Y es a dónde creemos que debemos dirigir nuestros mayores esfuerzos como institución y sociedad. Con ese punto de partida, ahorraríamos miles de discusiones en las que no nos ponemos de acuerdo y que desvían el eje real de la problemática.

