
El Consejo Superior de la Universidad Nacional de La Pampa aprobó por unanimidad una resolución en repudio al ataque de la obra que forma parte del trabajo por la memoria, verdad y justicia, respecto al terrorismo de estado.
En diálogo con Plan B Noticias, la militante social y artista plástica, Raquel Pumilla, contó que “el Consejo Superior analizó el tema a pedido de unos profesores y profesoras, conmovidos por lo sucedido acá. Esta es la segunda obra que se rompe sobre la misma temática”.
“Cuando me invitaron a hablar en la sesión pedí que se hiciera un análisis con los alumnos de lo que está pasando y también aproveché a solicitar que los pañuelos con los nombres de todos los desaparecidos pampeaos sean colocados en la pared de la UNLPam”, añadió.

“También aproveché a solicitar ayuda con los materiales. Es una buena forma de hacer un aporte a la obra. Que es muy importante porque la cerámica es cara y lleva dos horneadas en hornos eléctricos. Mi aspiración personal es que estén terminados para el 24 de marzo”, adelantó.
“Ya hay una decena de placas en secado y he repartido a mis compañeros ceramistas el listado de los desaparecidos con una breve historia de cada uno de ellos y ellas y varios se sumaron al proyecto. Yo digo que es doloroso que avasallen sobre la obra, pero incentiva que esto tenga una consecuencia en la sociedad que permita hacer una obra más importante”, finalizó.

La resolución. De la decisión universitaria se desprende un contundente repudio al ataque a la memoria popular con la rotura del pañuelo dedicado a la familia Tartaglia y que se exhibía en el edificio de la UNLPam durante la presentación de la biografía de Nora Cortiñas, el 17 de agosto pasado.
Además, el compromiso de financiar la obra destruida y la nueva propuesta de la artista, que consiste en la realización de un pañuelo blanco por cada uno de los y las desaparecidas pampeanas.

