
El senador nacional por el radicalismo, Juan Carlos Marino, participó este sábado de la marcha del «Sí, se puede» en apoyo a Macri y Berhongaray. En ese contexto, señaló a quienes estaban en la plaza, radicales, macristas y peronsitas, como responsables de fomentar la denuncia por acoso sexual en su contra. Afirmó que fue una operación política y que espera conocer a los responsables.
“Le voy a demostrar a muchos de los que están acá caminando que creían que con esto me mataban. Que no querían saber si el hecho ocurrió o no, querían mi lugar”, lanzó Marino.
Ahora que te absolvieron ¿podes hacer un análisis de si te quisieron bajar con la denuncia?
Yo ya me había bajado de la candidatura. Fue una jugada política, que no te quepa dudas, hubo una operación, nos dimos cuenta desde el primer momento. Lo que viví yo, mi familia, mi equipo, mis amigos, la verdad no se lo deseo a nadie. Las personas que hicieron esto si supieran el daño que ocasionaron tampoco lo hacían. Pero creo que dentro de toda esta terrible desgracia tuve algunas cosas a favor. Me tocó un juez duro como Lijo, después la jueza Capochetti, con un fallo que si lo miras es inapelable, tal es así que la otra suerte fue que intervino el fiscal Delgado, el más duro de la Argentina, no apeló y cuando la señora Guebel apela va a la Cámara de Apelaciones, tanto el juez Irurzun como Viglia no demoraron más de una semana. Queda en claro que fue una barbaridad, un acto de una bajeza total.
¿Te sentís en carrera?
Yo nunca dejo de hacer lo que hago habitualmente. Lo hacía con otro perfil porque lógicamente salía y parecía que todo el mundo me miraba y me señalaba. Pero voy a seguir trabajando como siempre, me quedan dos años más como senador. Lo único que pido es que Dios me ilumine para saber quiénes fueron. Es una operación política que no puedo determinar de dónde todavía.
¿Parece fuego amigo?
Mira, yo en el partido tengo amigos y otros que no me quieren tanto. De igual modo en Cambiemos y en el peronismo. Pero ojalá pueda saber porque esto es de una bajeza terrible.
Le voy a demostrar a muchos de los que están acá caminando que creían que con esto me mataban. Que no querían saber si el hecho ocurrió o no, querían mi lugar. Sobre todo que lo hagan mujeres es muy duro. Le hace muy mal a la lucha de las mujeres en Argentina. Tal es así que mujeres de pañuelos verdes, con las que nos reunimos hasta que tome la decisión que tomé cuando voté, me llamaron para solidarizarse y decirme que si bien no pensamos igual sabemos que esto es una operación.
Hay muchos de ellos que seguramente quieren ser Maquiavelo pero no se si lo interpretaron. Yo dudo de todos. Espero saber.

