
El Grupo de Amigos Solidarios da de comer a 100 niños y niñas de lunes a viernes, y los sábados cocinan viandas para 200 familias. Este sábado realizaron pastel de papa y pidieron donaciones porque hay gente que se pide para comer pero no llegan a cubrir la demanda.
Diego Guzman, integrante del grupo de personas que lleva adelante la iniciativa solidaria, contó que la situación de las familias es complicada, la demanda de comida los superó y necesitan donaciones.
El Grupo funciona en el Barrio Nelson Mandela en la calle María del Carmen Campos 1677 entre Cavero y Sergio López. Hoy realizaron una nueva jornada de trabajo y las viandas volaron.
«Estamos en 220 porciones y no podemos dar más. La gente se quiere sumar, pero no es que no queremos, sino que no se puede», confesó.
– ¿Si tuvieran para más habría más necesidad?
– Si nosotros estamos trabajando con esa cantidad de gente que es lo que podemos dar. La gente viene a ver si podemos darle pero le tenemos que decir lamentablemente no se puede. Vienen todos los días a ver si los podemos ayudar.
La demanda baja los primeros días del mes pero después sube devuelta. Siempre viene gente a preguntar si podemos anotarlos el sábado o que posibilidades hay de meterlos en el circuito que tenemos. Es mucha la demanda.
– ¿Como hacen para juntar la mercadería?
– La gente es muy solidaria. La gente común es la que ayuda. Nos sorprenden todos los días. Traen carne, fideos, se juntan grupos de trabajo, de fútbol, que ver la necesidad y tiene ganas de participar. Nosotros también mostramos lo que hacemos. Invitamos a quienes hacen las donaciones a que venga a cocinar, entonces cuando no está cocinando está viendo que lo que donó se cocina.
– ¿Que hacías antes de que te pusieras a mirar el hambre que había en el barrio?
– Entrenaba a los nenes al fútbol y veía esa necesidad. Surge de eso, de la necesidad de los nenes. Nosotros le damos todos los días la leche. Se lo damos para que se la lleven a la casa.
– ¿Tienen ayuda de los políticos o las organizaciones gremiales?
– Nosotros tenemos prohibida la foto con el político. No es por nada. Pero lo hacemos porque tenemos gente de distintos partidos que ayudan. Cuando sacas la foto te dejan de ayudar. Por ejemplo con el club donde jugamos al fútbol han venido, pero con el merendero no vienen porque por ahí no les sirve políticamente. Por ahí digo algo que molesta, porque ya pasó, que como vos no le das una foto no te ayudan.
– ¿Cuanta plata precisan para sostenerlo?
– No, no sacamos cuanta plata, nosotros hacemos. Son 6 bolsas de papa o un poco más. Carne hacemos si trajeron y si sobra se lo llevan. Después todas las semanas damos 40 litros de leche por día.
Además de dan de comer apuntan a dar apoyo escolar y talleres varios. «Los miércoles damos apoyo escolar, los viernes ingles y estamos por meter un taller de computación», contó.
– ¿Algún político aceptó la premisa de no sacarse la foto y ayudar igual?
– Tenemos uno que arrancó el día uno. No es diputado, ni tiene cargo. Está en el municipio. Acá tienen que venir todos.

