
Mauricio Carrasco un vecino de la comuna de La Granja en Santiago de Chile, le contó a Plan B su opinión sobre lo que se esta viviendo en el vecino país.
Textualmente dijo lo siguiente:
La sensación en Chile, más allá del caos, es la de una reivindicación social postergada por años. La gota que derramó el agua del vaso fue una nueva alza en el pasaje del metro en 30 pesos, el pasaje ya había subido en febrero. También hubo alzas en la luz.
La gente comenzó a manifestarse y la tardía reacción del gobierno, sumadas las desafortunadas palabras de ciertos ministros, hizo que el estallido social tomase rumbos insospechados. La violencia se apoderó de las calles, los vecinos tuvimos que reunirnos para custodiar nuestras casas para evitar saqueos.
La paranoia se apoderó de nosotros, paranoia alimentada por la televisión chilena que sólo se dedicó a cubrir los saqueos e incendios de supermercados y estaciones de metros haciendo oídos sordos, al igual que el gobierno, del petitorio social que se exigen en las marchas.
Y hubo por muchas horas un silencio que sólo hizo crecer la furia de un pueblo que se manifestó en las calles concurriendo más de un millón de personas en el centro de la capital.
Según dijo el presidente, escuchó la voz de pueblo, hizo un cambio de gabinete, pero no hay soluciones reales y por lo mismo las marchas continúan y todo el país sigue exigiendo cambios reales, cambios justos.

