En un emotivo encuentro, los músicos realizaron un video a través de las redes sociales, donde escucharon la reconstrucción del audio. El disco saldrá en diciembre
Durante la transmisión Charly García hizo de las suyas y jugó a cambiar una linea de la letra de la canción principal del disco que dice «No se banca más» y la reemplazó por «no se inunda más», la frase dicha por Macri en la campaña electoral.
A 40 años de la edición de “La grasa de las capitales”, obra cumbre de Serú Girán, Charly García, David Lebón y Pedro Aznar se reunieron para escuchar la remasterización del disco y lo transmitieron en vivo a través de sus cuentas en forma simultanea. En pocos minutos alcanzaron miles de reproducciones y se llenaron de comentarios para la banda.
En el video se puede apreciar la calidad del audio, que impresionó a los mismos músicos, lograda a través de un trabajo minucioso a partir de las cintas de época. Esta edición especial en vinilo, que tuvo la coordinación de producción del INAMU, estará disponible en diciembre editada por Zarpa y 300 Producciones.
Pero la nota principal de la transmisión la dio García. El músico reemplazo una línea de la canción principal del disco que dice “No se banca más”, por la frase “No se inunda más”, dicha por Mauricio Macri en plena campaña electoral.
La grasa de las capitales (1979) fue un trabajo en el que se hizo una dura crítica de la sociedad argentina, hecho que convirtió a la obra en uno de los discos conceptuales más exitosos del rock argentino. «Habíamos compuesto ese disco para ir al choque directamente. Las canciones eran más pesadas, más contestatarias. Había que salir de la grasa, de la mediocridad”, afirmó Charly en varios reportajes cuando le preguntaron por ese álbum.
En la portada del disco, que quedó en la memoria de todos, Pedro Aznar era el oficinista, David Lebón el rugbier, Oscar Moro el carnicero; y Charly el empleado de una estación de servicio, en lo que se trataba de una crítica a las petroleras.
El Instituto Nacional de la Música recuperó el histórico catálogo discográfico que perteneció a Sicamericana, sociedad anónima que se desempeñaba comercialmente a través de los nombres Music Hall, Sazam y/o TK. Este catálogo, que cuenta con más de 2.500 discos nacionales, estuvo paralizado dentro de un proceso judicial de quiebra desde 1993. A partir de ese año, y hasta la acción del INAMU, los discos estaban imposibilitados de ser reeditados, impidiendo también que se generen recursos económicos para sus intérpretes, pese a que ellos fueron quienes realizaron esas grabaciones.
El INAMU afirmó que uno de sus objetivos en la recuperación de tan importante patrimonio de la cultura Argentina es que los intérpretes principales de estos álbumes puedan administrar la reedición de los mismos en el formato de comercialización que deseen. Para esto, el instituto les otorga una licencia hasta que finalice el plazo que la Ley establece (70 años luego de fijado el fonograma).

