
La Comisión Bicameral de seguimiento del nuevo Código Procesal Penal limitará las prisiones preventivas para enjuiciados sin condena. Al final del mandato y ante citaciones judiciales a funcionarios nacionales y otras por venir, el gobierno hace “mutis por el foro”
El diario Clarín publicó hoy que el martes se dará a conocer en el Boletín Oficial de la Nación los límites al dictado de prisiones preventivas. Lo hacen en el final del gobierno de Macri, donde desde el presidente a varios funcionarios, ya tienen procesos judiciales en su contra. Y los que no los tienen, saben que pueden tenerlos. Por eso es que ahora el macrismo no agita la grieta entre “la chorra” y el “Cambio”. Ni lo primero fue probado y lo segundo fue para beneficiar a los sectores más acomodados y en perjuicio de los más vulnerables.
Dice el matutino porteño que el próximo martes se modificarán, entre otros puntos del Código Procesal Penal en ejecución, los parámetros para el dictado de prisiones preventivas. Enseguida, el diario hace hincapié en los ex funcionarios detenidos. Pero el problema del uso arbitrario de la prisión preventiva afecta 8.348 personas privadas de su libertad sin que se haya llegado a una condena.
La reforma se centra en cómo se decide si un enjuiciado pasa su tiempo bajo investigación en libertad o en la cárcel.
Pero, no se aplicará de una manera automática ni general. Cada caso deberá ser analizado por su juez. Aunque, claro está, se busca reducir el uso arbitrario de la detención de personas cuya culpabilidad no está sentenciada.
Esto es un beneficio para quienes ya están detenidos y para los futuros que enfrentarán un proceso judicial. Como se da en el final de mandato, y se sabe, que presidente y sus funcionarios que dejan el poder quedan en la mira de la justicia, Cambiemos no agitó la grieta ni repitió su repetido discurso sobre los buenos, los malos y los cambios.
Pero en el fondo, se busca acercarse al valor de justicia. Y las cifras demuestran que se está lejos: en el Servicio Penitenciario Federal hay 8.348 personas privadas de su libertad sin condena y solo 5.963 personas con condena firme. Dicho en porcentajes, el 59 % está preso sin sentencia firme.
Podrán recuperar su libertad, hasta que se termine el proceso, detenidos por cualquier delito, ya sea de corrupción, contra la vida, contra las personas, las propiedades y hasta 200 enjuiciados por delitos de Lesa Humanidad, cometidos entre 1975 y fines de 1983.
La posibilidad de que un barrote pase a ser una ventana de lo que puedan ver, hizo que los funcionarios y referentes de Cambiemos permitan el avance de las Comisión Bicameral que cambiará, tarde, pero cambiará, una costumbre instalada en el macrismo que solo buscaba estigmatizar a unos para que los otros sacaran ventajas que serían aprovechadas en el terreno político. No alcanzó, por motivos económicos, sociales, entre otros, la sociedad les dio un revés sin precedentes: es el primer oficialismo que no reelige.
JJB

