
El joven de 29 años que denunció a un sacerdote que se desempeñaba en la Iglesia Nuestra Señora de Luján, en la Sagrado Corazón de Jesús y en la diócesis de María Auxiliadora, aseveró que los abusos fueron contra más de una decena de víctimas y ocurrían en la casa del cura en una de las parroquias. “La iglesia siempre oculta, hace silencio y solo actúa cuando explota mediática y judicialmente”, dijo.
El joven, que era menor cuando asegura haber sido abusado sexualmente por un sacerdote católico, destacó el trabajo “impecable de los fiscales Walter Martos, Oscar Cazenave y Carolina Muñoz, me siento muy acompañado, están trabajando muy bien, enfrentando este proceso que no es fácil”.
En diálogo con el periodista Daniel Lucchelli, el joven asegura haberse liberado desde que hizo la denuncia y le pone nombre y apellido al responsable delos abusos: el cura Hugo Pernini.
Contra un cura de Santa Rosa: “La denuncia es de abuso sexual en reiteradas oportunidades”
– Los fiscales, por lo que decís, actuaron muy distinto a la forma en que lo hizo la Iglesia Católica, cuando se lo dijiste a Mario Poli
– Si, la iglesia se maneja de esa forma con las denuncias de abuso sexual, que son muy comunes, y más en la diócesis de La Pampa. Ese año hubo 3 denuncias, uno terminó con una condena contra un sacerdote salesiano en Victorica por el abuso de un niño con discapacidad. Primero fue trasladado y recién fue detenido hace unos días.
– Es decir que siempre lo ocultan…
– La iglesia no habla del tema, quiere evitar que se haga público, se llama a silencio para tirar la mugre abajo de la alfombra, hasta que explota mediática y judicialmente. Ahí recién lo apartan. De otra manera, lo que hacen es trasladarlo a otra diócesis. El actual obispo, Raúl Martín, ha salido a desprestigiar a la víctima que soy yo. Así operan ellos, mienten y no dicen la verdad.
– Ahora el obispo Martín dice que no va a encubrir a ningún cura pedófilo… y en el caso de Intendente Alvear también fue apartado
– En el caso Padilla hay pruebas de que hubo encubrimiento por parte del obispo Raúl. Hay intercambios de correos electrónicos en el año 2016, donde le dijo al denunciante que era una lástima que no estuviera cerca de él para hablarlo personalmente. Lo cierto es que en casi 2 años no hizo nada contra Pernini que es el caso del que yo denuncié, solo lo trasladaron. Así se manejó la Iglesia Católica en 2 mil años.
– ¿Hoy cómo estás?
– Desde que se hizo la denuncia recibo muchos llamados de apoyo, de amigos, de familiares y de la red de sobrevivientes de abusos sexuales eclesiástico de Argentina. Me pude insertar profesionalmente y laboralmente.
– ¿Cuándo vos denuncias al cura de la Iglesia de Nuestra Señora de Lujan, eras menor?
– Si, los abusos se cometieron a los 16 y los 17 años. Cuando me faltaban dos años para terminar el colegio. Llegué a ese secundario porque me recomendaron el lugar y nunca pensé que me iba a encontrar con este monstruo. Ya se notaba la manipulación de esta persona. Hechos que desencadenaron en abuso sexual gravemente ultrajante.
– ¿Habrá otras denuncias después de la tuya?
– Yo creo que sí, yo tengo conocimiento de muchos casos de abuso. El mío no es el único. Es un tema complicado denunciar esto, yo hice todo un proceso, porque es un delito muy íntimo. Esta persona abusó de muchos menores. Ojalá que muchas personas puedan liberarse y contar esto para sacarse este peso de encima.
– ¿El abuso era siempre contra varones?
– En principio, los que yo conozco que son aproximadamente 10, son varones. Siempre era un tema recurrente en la charla con los amigos del colegio. Y había mucha bronca contra Hugo Pernini. Era común que chicos muy chicos fueran a su casa, que viajaran con él. Una vez lo denunció una mujer en Facebook que contó que a los 11 años le pasó vivir un abuso sexual simple, tocamientos.
– Dónde se producían, ¿en la vivienda del cura?
– Si, si, la mayoría ocurrió en la vivienda de él que estaba en la Parroquia. Él te hacía entrar en confianza, te decía hoy venís a tomar unos mates conmigo, a comer. Era para otro fin, no era el espiritual, era para abusarte. Se ganaba la confianza y luego abusaba – finalizó en diálogo con el periodista de Radio Nacional y LU 100.

