
Oriana Arrieta es empleada de planta permanente del Estado desde hace 20 años y asegura que un concurso en Desarrollo Social fue “arreglado” para que lo ganara otra persona. Ahora impugnó el concurso y pide que se realice de nuevo.
Oriana Arrieta tiene 46 años y desde hace 20 trabaja en el Estado provincial. Es empleada administrativa en la Subsecretaría de Descentralización Territorial y aseguró a Plan B que ganó un concurso pero lo perdió por ser trans.
Esta mañana, en diálogo con Plan B, adelantó que impugnó el concurso por Discriminación y quiere que se realice de nuevo. Ya cuenta con el asesoramiento de ATE y recordó que no es la primera vez que le sucede, ya que en noviembre del 2018, fue víctima de un hecho similar.
“En este concurso hubo fraude Este es el quinto al que me presento, con excelentes notas y en esta oportunidad, se crea una categoría específica para que gane el chofer de la ministra Fernanda Alonso, en el cual sin conocimiento, no porque lo menosprecie, sino porque no tiene foja de antecedentes laborales ni servicios, ya que era Rama Servicios Generales, hasta hace tres meses atrás. Prepararon un examen tendencioso, favoreciéndolo a él, para que lo gane”, dijo.
Oriana explicó que el concurso estuvo arreglado. “El examen fue de Categoría 1, para cumplir funciones administrativas en el Despacho del Ministerio de Desarrollo Social, esa es la resolución que obra en el expediente. Y estuvo arreglado. El cuestionario de preguntas lo hizo el Jefe de Despacho, Diego Aguilera, compañero de este chofer”.
—¿Alonso está al tanto de esto?
—Es su chofer. Además el concurso fue publicado solo siete días antes en el Boletín Oficial, nadie se enteró. Ocurre que yo me enteré por otro lado y la última persona que podía presentarse a ese concurso, era yo. Ya hay un litigio, de otro concurso del mes de noviembre. La señora tiene una denuncia en el Inadi por discriminación, lo mismo que Patricia Lavin, en la Fiscalía de Investigaciones Administrativas.
—¿Cuando decís señora, te referís a Fernanda Alonso?
—Sí. Y la otra es Patricia Lavin.
—¿Dónde trabajás vos?
—Yo trabajo acá, en la Subsecretaría. Pero desde hace tiempo no me delegan funciones, me ven sentada y pasan derecho. Es un caso lícito de discriminación, no solo por género, sino por lo que se está obrando hasta este momento.
—¿Alguna vez fuiste bien tratada en el ministerio?
—No. Soy una mujer trans y trabajo hace 20 años en el Estado. Si ustedes ven mi foja de servicio y antecedentes, son intachables. Esto no me gusta y me da mucho pudor tener que mostrarme de esta manera, porque no me considero ni débil, ni frágil, ni vulnerable. De hecho, no hubiera llegado hasta acá, ilesa en mi vida, sin apoyo de nadie y siempre sola.
Hay cosas que te exceden. Pensé mucho todo esto, pero fue por mis compañeras que me dicen que tengo que hacer algo. Gracias a Dios, no he recibido ningún mensaje en contra, todos a favor.
—¿Cómo es venir a trabajar todos los días acá, luego de la denuncia?
—A mí no me importa. Yo hice la denuncia y te saludo, soy una persona respetuosa. Yo tengo vergüenza y pudor, pero quienes tendrían que tener vergüenza y pudor son las funcionarias, no yo. Recién vengo de ATE, que me va ayudar en todo esto. Y en el hipotético caso que no me den ganado este concurso, que yo sé que gané, que se tome otra vez el examen y que estén los gremios. Que lo tomen de nuevo y corrijan en el momento. Ese hombre no me puede ganar ni a mí, ni a nadie, no por menospreciarlo, pero no tiene conocimientos para hacerlo. El temario fue tendencioso.
—¿Cuál es tu situación actual?
—Yo soy categoría 4. Me presenté cinco veces a rendir. Hace más de un año que vengo estudiando diariamente. Yo no pido nada que no me merezca o corresponda. Me he preparado para eso.
—¿Los plazos están para que sea impugnado el concurso?
—Yo tengo el expediente en mano. Pedí la vista del mismo, que te tienen que dar cinco días hábiles administrativos y llevé una nota al ministerio de Desarrollo Social, pidiendo una impugnación, dado el favoritismo expreso hacia la persona que debía ganar el concurso, que no era yo.
Este es un procedimiento que hice para parar todo. A través de ATE, la Fiscalía de Investigaciones Administrativas y al haber antecedentes similares con denuncias de mi persona, seguramente se obrará en consecuencia.
—¿Vos presentás una impugnación formal al concurso?
—Sí. Él fue publicado en la categoría 15 o 16 a la 1, directa. Al presentar este legítimo recurso, se para todo.
—¿Por qué creés que pasó esto?
—Pienso que es un acto de discriminación, no le encuentro otro sentido. Más ahora, que luego de los antecedentes, se repitió otra vez, de forma vil.
—¿Es debido a tu elección?
—Yo pienso que sí. Y lo que más me duele es que son mujeres. La ministra y la subsecretaria, son mujeres. La directora, Gabriela Echegaray, también es mujer, que es donde revistaría presupuestariamente. En realidad, pertenezco a la Subsecretaria de Descentralización Territorial, a cargo de Patricia Lavin, que es donde gané la categoría 4, hace tres meses.
—¿Lo de noviembre del año pasado, cómo fue?
—De similares características, tenía pruebas en ese momento en que incriminaban a la persona que hacen las pruebas, Diego Aguilera, que no tomara ciertas cosas, porque las personas que debían ganar ese concurso, no eran idóneas para realizarlos. Llegué hasta las últimas consecuencias, pero cuando tuve que mostrar las pruebas, no lo hice, porque me las había pasado un compañero y yo jamás traiciona a un compañero.

