
Organismos públicos y privados mostraron lo realizado en el año. Talleres de cocina, carpintería, folclore, música y un programa de radio, parte de las actividades para personas con discapacidad que se desarrollan en Santa Rosa.

Esta mañana, en las vías del ferrocarril se conmemoró el Día Internacional de las Personas con Discapacidad.

En diálogo con Plan B, Flavia Parga, coordinadora del Centro de Integración para el Discapacitado Mental (CIPEDM), dijo que hay programadas distintas actividades. “Para hoy, 3 de diciembre, Día Internacional de los Derechos de las Personas con Discapacidad, tenemos planificadas varias actividades. La idea es mostrar los derechos que se buscaron no vulnerar, como aprender, participar, de socialización y la intención es mostrar estos talleres que se hicieron durante el año”, dijo.

“Queríamos que fueran más prácticos, que la gente se acercara a la estación y nos acompañara. Por ejemplo, la gente del taller de cocina se acercó con la indumentaria que usa y van a entregar recetas de cocina que han hecho durante el año, agregó.
“Además se jugará a las bochas, al tenis y los chicos de la huerta, trajeron sus plantines. También se tomó a la actividad el personal de Odontología Inclusiva, del Centro El Solar. La idea era que se conocieran los espacios que están trabajando para las personas con discapacidad en Santa Rosa. Una mezcla de lo público con lo privado (Ong’s) y el Consejo de Discapacidad, que también entrega folletería y es partícipe de la actividad”, afirmó Flavia Parga.

—¿Qué actividades se hacen desde el municipio?
—Tenemos dos Centros: CILA (Centro Inclusión Las Artes), con horticultura y carpintería y CIPEDM, que es lo recreativo, deportivo cultural: música, folclore, cocina, bijouterie. Nosotros, todos los meses hacemos esta presentación en Feria, para que la gente conozca y si hay familias que no saben dónde llevar a sus hijos, que sepan que hay un espacio público y gratuito, dentro del Estado, en el cual se asiste a personas con discapacidad, para que puedan realizar diferentes actividades, de mañana o tarde.

—¿Cómo es la mirada social en cuánto a la inclusión y la promoción de las personas con discapacidad, se avanza y los integra?
—La posibilidad de estar en estos espacios genera interactuar con el resto. En el CILA, se trabaja mucho con la UNLPam, hay 10 chicos que están haciendo prácticas comunitarias, aprenden y enseñan lo que están aprendiendo, enriqueciendo la calidad de vida de las personas que van al centro.

Luego tenemos el tema de la radio municipal, martes y jueves de 16 a 17 horas. Es el cuarto año que hacen el programa de radio, con una libertad de expresión absoluta, diciendo y haciendo. Hoy haremos el programa en vivo en el Parque Hídrico, en una jornada de concientización del uso de los juegos. Los juegos no son exclusivos, sí prioritarios.

Marcar que los juegos no son exclusivos, que todos puedan tener uso, pero sí el cuidado de cada una de las cosas. Desde la radio, se harán entrevistas a los chicos, si los padres lo permiten, sobre qué les parecen los juegos, cómo los usan, si saben cómo usarlos, si le ceden el lugar a las personas con discapacidad. Esto de darle la prioridad al otro, pero no la exclusividad, que sea algo compartido y un lugar inclusivo.
—¿Hay edades para la inclusión de personas en programas municipales?
—Nosotros tenemos de los 18 a los 60 años de edad. Tenemos personas de hasta 72 años. El sistema de trabajo de los dos centros son grupales. Hay otros centros, que se atienden uno a uno, pero los talleres está abiertos a partir de los 18 años. La idea es mostrar que hay una posibilidad de que puedan asistir.

A la tarde funcionaron muy bien los talleres inclusivos, respetando los cupos. Logramos que se inscribiera hasta gente de General Acha en el taller de cocina.

—Una familia con un familiar con discapacidad, ¿qué mensaje se les puede dar?
—Hay mucha gente que trabaja para mejorarles la calidad de vida. Sabemos que nos falta mucho por hacer para mejorar la calidad de vida por el otro, pero hay un montón de gente que se involucra, que tiene ganas que las cosas se hagan bien, leyes que se pueden aplicar. Y eso es una lucha diaria. Hay mejores expectativas, el tema está más hablado, no es tabú, ellos muestran lo que hacen, como cualquier otra persona, hay que naturalizar la forma de vivir de cada uno, respetando al otro.


