
El agresor de Nadia Lucero fue acusado por la fiscalía de intento de femicidio. La imputación prevé una pena de 10 a 15 años de prisión. Su novia permanece internada en terapia intensiva en estado crítico. Le dictaron prisión preventiva.
González permanecerá en prisión preventiva hasta que se hagan las diligencias judiciales que incluyen análisis de ADN, muestras de sangre, pericia psiquiátrica y requisa del auto que usó para trasladar a su novia inconsciente al hospital y luego fugarse. La pareja que lo alojó durante su fuga también fue sancionada con prisión preventiva. (ver aparte)
Prisión preventiva para Reyna y domiciliaria para E, acusados de encubrir al agresor de Nadia Lucero

El fiscal Walter Martos pidió que a Laureano González se lo formalice por tentativa de femicidio con el agravante por vínculo de pareja, ensañamiento y por violencia de género. Es una de las imputaciones más altas previstas para ese delito. La jueza es Florencia Maza y la defensa del acusado la ejerce Pablo de Biassi. Junto a fiscalía, Martín García Ongaro acompaña a Oscar Lucero, padre de Nadia.
El fiscal Martos, relató los hechos, según la acusación:
Gonzalez la fue a buscar a la casa de una amiga, dentro de la vivienda de la calle San Francisco de Asís la golpea con golpes de puño y patadas provocándole la pérdida de consciencia. La mantuvo en ese estado encerrada hasta la noche donde la lleva en el Bora hasta la guardia del Hospital Lucio Molas y luego se da a la fuga.

De izquierda a derecha: Laureano González y su defensor, Pablo de Biasi.
A partir de ese relato, los hechos fueron tipificados como intento de femicidio triplemente calificado en grado de tentativa, del art 42 del CP.
Pidió además examen mental obligatorio, la autorización para que se requise el vehículo que fue secuestrado y la extracción de sangre y realización de pericia de ADN. Esas muestras serán comparadas con las muestras que se tomaron del cuerpo de Nadia y de un pantalon que fue secuestrado como parte de la investigación.

De izquierda a derecha: Oscar Lucero y Martín García Ongaro
García Ongaro, que asiste a Lucero en la querella, adhirió a todos los pedidos de Martos mientras que el defensor, Pablo de Biasi se quejó porque no fue notificado por las actuaciones (evidencias en su contra) y que lo planteará en Casación. Además dijo que se sabía la sindicación del imputado desde un primer momento.
Incluso dijo que como rige la presunción de inocencia sobre González, pidió la detención domiciliaria y la colocación de una pulsera electrónica.

La jueza Florencia Maza hizo lugar al pedido de prisión preventiva, al examen mental obligatorio, a la requisa vehicular (del VW Bora) y a la extracción de sangre.
Fundamentó la prisión preventiva en que por la realización del proceso judicial se espera una pena grave y permite presumir que se puede fugar. Además tuvo en cuenta el comportamiento de Gonzále, quien se mantuvo prófugo por 48 horas y no colaboró con la justicia, ya que lo detuvieron tras una ardua investigación en una vivienda del Santa María de las Pampas.
Por último, el defensor pidió que a González se lo deje alojado de manera preventiva en la Brigada de Investigaciones pero la jueza aclaró que no obedece a la judicatura la decisión de dónde será alojado.

