
Tuvieron que colocarle puntos en la cabeza, la cara y la inyección antirrábica porque se trataba de un perro callejero.
El hecho ocurrió el viernes en horas de la tarde cuando el niño jugaba fuera de su casa y ante un movimiento brusco el animal, que es alimentado por vecinos y vecinas del barrio norte de esa localidad, reaccionó mordiendololo.
Según el relato de la madre a Infotec, el pequeño de cuatro años se asustó, quiso salir corriendo y tropezó, fue en ese instante cuando recibió el ataque del animal. El que lo vio fue el hermano mayor que dio aviso a la familia y fue llevado rápidamente al centro asistencial donde tuvieron que suturarle las heridas del rostro.
Esta mañana lo llevaron a General Pico para que le colocaran las inyecciones antirrábicas y otras protecciones ante la mordedura del animal.
De acuerdo a la mujer, el perro “ya hace un tiempo se encuentra en el barrio y que varios vecinos les dan de comer “ pero que “no tiene dueño”.
“Nosotros vamos a realizar una exposición para que las autoridades estén al tanto de lo ocurrido. Anoche cuando estábamos en la sala se acercó un efectivo policial para constatar lo que había pasado y ahora vamos a ir a la comisaria a realizar el trámite correspondiente porque si bien el animal no es de ningún vecino en particular hay que controlarlo y más aún por si es portador de alguna enfermedad y para evitar que esto vuelva a suceder», concluyó.

