
Esta semana murieron 29 vacas de una cabaña de la zona de Anguil tras un cuadro de intoxicación por consumo de sorgo de alepo, según informó ayer el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA).
Unas 29 vacas murieron intoxicadas con sorgo de alepo esta semana, en la reconocida cabaña «Chañar Chico», de la familia Teso, ubicada en la zona de Anguil. Según los propietarios las pérdidas son millonarias.
El INTA informó que «la intoxicación de animal surge por el consumo de un forraje con elevado contenido de nitratos (NO3–)», y alertó por casos similares en la zona por la proliferación del sorgo de alepo.
«Hoy nos tocó a nosotros. Perdimos 29 madres del plantel PP, dijo Aldo Teso, propietario de los animales.
Teso hizo pública su frustración en un posteo que publicó en facebook: «Muchos proyectos que se esfuman», dijo y aprovechó para hacer un descargo en defensa del sector «este tipo de cosas son las que no entienden quienes creen que el campo es solo cargar animales y cobrar».
El INTA explicó la muerte de los 29 animales por intoxicación con vegetación con alto contenido de nitratos:
«En condiciones normales el NO3–, en el rumen a través de la actividad microbiana, es transformado a nitrito (NO2–), amoníaco y finalmente en proteínas microbianas las que serán aprovechadas por el animal. Sin embargo, una elevada concentración NO3– conducirá a una elevada concentración de NO2–, quien es el verdadero responsable de la intoxicación. Los NO2– actúan a nivel de la sangre, reaccionando con la hemoglobina en los glóbulos rojos, impidiendo el transporte de oxígeno provocando un cuadro de asfixia. La muerte puede ser repentina pero previamente se puede presentar un cuadro de somnolencia y debilidad, seguido por temblores musculares, aumento de la frecuencia cardíaca, respiratoria, pérdida del equilibrio, y postración. La sangre adquiere una coloración marrón-chocolate. El movimiento y stress forzados puede acelerar la muerte del animal (Maresca, 2014)», informó el organismo.

