
Esta semana hubo una reunión de trabajo en la sede operativa de COIRCO con participación de las provincias integrantes del organismo de cuenca, donde se alertó sobre la drástica disminución del nivel del agua en Casa de Piedra.
El caudal de la represa es de 271 metros sobre el nivel del mar, el segundo pero registro desde 1996, cuando fue inaugurado. La escasez se debe a que hubo poca nieve, entonces no se generaron crecidas en los ríos.
Sumado a esto, ha habido un déficit de lluvias en toda la cuenta, particularmente en la zona donde destinada a riego.
Se podría decir que la situación es dramática. Con un 30 % de déficit en el funcionamiento de la represa, difícilmente se pueda seguir garantizando el agua necesaria para todas las actividades. Por el momento, solo está cubriendo el abastecimiento humano y con restricción el riego de plantaciones.
Los niveles de agua también han afectado la actividad turística que en algún momento supo tener la Villa Turística Casa de Piedra, donde el gobierno pampeano invirtió una millonaria suma de dinero y hoy solo hay edificios sin utilización.
De cambiar el régimen nival y de lluvias, la situación hidrológica de la presa podría recomponerse. Pero lo cierto es que el recurso hídrico esta amenazado no solo por las actuales condiciones medioambientales, sino también por la intención de el gobierno de Mendoza de construir la represa Portezuelo del Viento, que pondría en peligro el caudal del río Colorado, y a todas las comunidades río abajo que se sirven del agua para su superviviencia.

