
La directora de Políticas de Género de la Municipalidad, Gabriela Bonavitta, presenció esta mañana en el Concejo Deliberante la aprobación de la adhesión al paquete de leyes para atender la violencia de género.
Bonavitta destacó la importancia de “que el municipio diga nos vamos a hacer cargo de esto, que empecemos a trabajar en esto desde enero en estas planificaciones, es una muy buena señala”.
Esta mañana el CD aprobó, por unanimidad, la adhesión a la Ley Micaela y la Ley provincial de erradicación de la violencia de género. Sobre esto, la directora de Políticas de Género de la Municipalidad expresó: “Insisto en el concepto de responsabilidad política. Con un femicidio en La Pampa en enero, un intento de femicidio en diciembre, no hay lugar para chicanas ni mezquindades políticas, porque esto es realmente representar los intereses de la sociedad”.
“La adhesión a la ley provincial está muy bien, debía hacerse, pero que no impidió que se cree en primer término un área de la mujer, y una dirección de políticas de género y diversidad, existía la posibilidad de trabajar en ese sentido, me parece muy bien ponerle sello y firma a esa voluntad política, sobre todo porque pensamos en políticas públicas, políticas de Estado, que trasciendan a esta gestión”, ponderó.
En diálogos con Plan B Noticias, destacó además que “se da la posibilidad que aquellos trabajadores municipales que son despedidos por causa de violencia de género, se puede otorgar ese empleo a las mujeres con las que convivían o son madres de sus hijos e hijas”.

“Hay un número muy alarmante de trabajadores municipales denunciados por violencia de género. Entonces es muy importante esto como la ley Micaela. Tiene que haber un paquete de medidas para que podamos abordarlo. Los hechos aislados o leyes estanco no nos sirven”, expresó Bonavitta.
Consultada sobre la decisión de hacer público un listado de empleados públicos que no quieran capacitarse, dijo que “me parece muy bien hacerlo público porque después se nos hace más sencillo saber porque hay algunas situaciones que no funcionan y también porque hoy tiene un costo político decir que no”.
“Es otra conquista del feminismo que tenga costo político no tener mujeres en las listas cuando hay elecciones, que no haya presupuesto en los espacios destinados a las políticas de género, y que un funcionario o funcionaria diga “yo no me voy a capacitar porque no me interesa”, porque incluso ese costo político de la exposición es mucho más amplio de lo que podría ser un costo económico. La condena social y política es mucho más fuerte y puede llegar a cumplir esa función de reeducación. El primer paso, no es que con eso hacemos todo”, expresó la directora de Políticas de Género de la Municipalidad.

