
Luján Lucero confirmó que su hermana está bien físicamente. En la semana, se reencontrará con sus hijos y dependerá de su estado psicológico para conseguir el alta médica. La joven no recuerda la agresión a la que fue sometida e incluso ha preguntado por su agresor.

Familiares y amigos de Nadia Lucero marcharon en la tarde del sábado 1 de febrero, en reclamo de justicia por el intento de femicidio y también en apoyo a Camila Guevara, asesinada a mediados de enero. Además, pidieron la implementación de una Ley de Emergencia Nacional de Violencia de Género.

A la convocatoria se sumaron diferentes organizaciones sociales como la Corriente Clasista y Combativa, la CTA Autónoma, el Frente Peronista Barrial, Kausa Popular, la Asociación de Veteranos Movilizados en la Guerra de Malvinas y el Movimiento Evita.
“La idea de esta marcha es seguir pidiendo justicia por Nadia. Una de las convocatorias también se realizó para recordar a Camila, víctima de un femicidio y también, para seguir exigiendo la Ley de Emergencia contra la Violencia contra las Mujeres”, dijo Luján Lucero a Plan B.

Consultada sobre cómo está Nadia, Luján contestó que muy bien. “Clínicamente estaría para darle el alta, pero falta el tema de la rehabilitación”, agregó.
—¿Todavia no ha podido hablar con los hijos?
—No, todavía no. Estuvieron preparándolos esta semana los psicólogos, para que se puedan reencontrar con la mamá. El encuentro con los chicos será en la semana, en el hospital
—¿Ella está bien?
—Sí, está bien. No recuerda lo que pasó. Está como bloqueada en todo lo que le pasó. Pregunta qué pasó y por ahora se le dijo que tuvo un accidente, hasta que los psicólogos decidan decirle la verdad.
—¿Tenés fecha del alta de Nadia?
—No, todavía no. Falta todo lo que es rehabilitación, sobre todo lo que tiene que ver con lo psicológico. Hasta que no sepa la verdad de lo que le pasó, no le quieren dar de alta. Están esperando el encuentro con los nenes y luego se hablará de lo demás.

—¿Recuerda la relación con quien la agredió?
—Sí, lo que es anterior a la agresión, lo recuerda. Pregunta por él y si el accidente lo tuvo con él. Nosotros le decimos que no sabemos nada de él, que no tenemos comunicación, no sabíamos cómo explicarle. Empezó a preguntar un fin de semana, no estaban los médicos de ella y se complicaba. Hablamos con la psicóloga y lo mejor era seguir diciéndole que tuvo un accidente.
—¿Pero no puede guardar sentimientos positivos hacia él, al no saber la verdad?
—Al no recordar lo que pasó, sí puede pasar eso. No sé lo que piensa, lo que siente, pero ella pregunta por él. Se hablará con los psicólogos, para ver cuándo será el momento de decirle la verdad.

—¿La externación depende más de lo psicológico?
—Sí, físicamente ella está para tener el alta. Seguirá con rehabilitación en fonoaudiología. Pero todo depende de lo que es psicológico.

—¿En el caso Camila, tuvieron contacto con los familiares?
—No con los familiares directos, sí una amiga, pidiéndome que le diera difusión al caso de Camilo. Esto fue antes de que falleciera el asesino. Yo me comprometí con ella, de que en la próxima marcha que hiciéramos, íbamos a tener presente a Camila. Queremos que estos casos no ocurran más.

Los casos
Nadia Lucero fue salvajemente agredida por su pareja el 15 de diciembre pasado. Laureano González la golpeó, la hirió y en estado de inconsciencia, la dejó en el Hospital Lucio Molas. Luego se dio a la fuga y permaneció prófugo por más de 48 horas.
Lo atraparon el 17 de diciembre por la tarde en una vivienda del Barrio Santa María de Las Pampas. En el lugar detuvieron a los propietarios como encubridores, Claudio Reyna y su pareja.
A los 3 les dictaron prisión preventiva por 90 días. La mujer es la única que la cumple en su domicilio.
A González lo formalizaron por femicidio en grado de tentativa, agravado por el vínculo, con alevosía y por violencia de género.
Camila Guevara fue asesinada el 20 de enero pasado, por quien era su pareja y padre de sus hijos, Martín Colón. El hecho conmocionó a todo General Campos y a la Provincia.
La mató en el baño de la vivienda que compartían. El femicida luego se disparó en la pera pero quedó gravemente herido, fue trasladado al Hospital Lucio Molas de Santa Rosa, donde murió días después.
El violento hecho fue presenciado por los hijos, que hoy se encuentran con acompañamiento por parte de la Dirección de Prevención y Asistencia de la Violencia Familiar, dependiente del Ministerio de Desarrollo Social, junto al Municipio de General Campos y la Oficina de Atención a las Víctimas y Testigos, dependiente del Ministerio Público Fiscal.
Camila Guevara fue asesinada el 20 de enero pasado, por quien era su pareja y padre de sus hijos, Martín Colón. El hecho conmocionó a todo General Campos y a la Provincia.
La mató en el baño de la vivienda que compartían. El femicida luego se disparó en la pera pero quedó gravemente herido, fue trasladado al Hospital Lucio Molas de Santa Rosa, donde murió días después
El violento hecho fue presenciado por los hijos, que hoy se encuentran con acompañamiento por parte de la Dirección de Prevención y Asistencia de la Violencia Familiar, dependiente del Ministerio de Desarrollo Social, junto al Municipio de General Campos y la Oficina de Atención a las Víctimas y Testigos, dependiente del Ministerio Público Fiscal.

