
Benicio Fuentes, uno de los hijos de Aldo Horacio “Chueco” Fuentes, pidió que la justicia deje firme la sentencia a 35 años de prisión contra Manuel Lautaro Santillán.
Fuentes adelantó en declaraciones al programa Uno por Semana que se emite por LU 100, AM 104 y FM 102.5, que el 12 de febrero al mediodía habrá una audiencia de impugnación de la parte acusatoria. “Entiendo que es un derecho que les asiste a estas lacras, pero a nosotros no nos deja cerrar una etapa”, indicó.
“Yo todavía no puedo hacer el duelo. No me he podido sentar a llorar al viejo. Esperamos que la sentencia quede firme. Siempre te queda el miedo de que pase algo ¿Y si me lo largan?”, agregó.
—¿Cómo surgió la idea del mural?
—La idea la teníamos hace un año y algo más. En un momento íbamos con mi hermana más chica caminando hacia la casa de papa y dijimos el siempre está ahì8 sentado. Es como que siempre lo estás viendo, sentado en el tronco, a media tardecita. Por eso pensamos hacerlo en su famosa esquina, como decía él
Hablamos con Gastón Suhurt y nos dijo que él lo hacía ni bien lo llamáramos. Fue muy lindo. Lo terminamos el viernes. Hicimos el dibujo y al final apoyamos las manos en la pared. Lo hicimos porque el siempre decía ‘si yo te puedo dar una mano, contá conmigo’”
¿Verlo ahí te ayuda?
—Sí, sí, a mi particularmente me ayuda. Si porque verlo ahí en la esquina, donde él siempre estaba, sí que nos ayuda.
—¿Se viene una audiencia por una apelación?
—Está la audiencia donde ellos tienen el derecho de impugnar la condena y el 12 de febrero al mediodía vamos al Poder Judicial. Entendemos que es un derecho de estas lacras. Nos preocupa porque se nos mantiene en vilo, asustados y desesperados.
—Es como que nunca se termina…
—Esto no se termina más, hace 2 años que falleció papá, y es revivir todo de vuelta. No nos permiten cerrar esto. Nosotros que remos que la sentencia quede firme
Lo peor que esta mugre tiene otra condena más por otra muerte. Las pruebas que presentaron en el caso de papá son contundentes. Para nosotros es como una tomada de pelo. La condena es por prisión perpetua a 35 años.
—¿No le pueden poner un cierre?
—A nosotros no nos deja cerrar la etapa. Es muy desesperante no saber lo que va a pasar y como uno no entiende de argumentos legales. Uno a veces lee en los diarios que largan a tal persona. Y vos te pones a pensar ¿y si lo largan? ¿Qué hacemos?
—Pero la condena está y es dura…
—Nosotros entendemos que la condena está, pero uno tiene temor de que se la bajen, que pase algo. Esto no nos deja dormir.
—Si se confirma te permite mirar con otra perspectiva…
—Sí, exactamente, uno trata de seguir de la mejor manera posible el día a día. Yo cuento con el apoyo de mi señora, que fue fundamental, porque no sé como habría hecho. Necesitamos que quede firme para permitirnos hacer el duelo. A dos años de la muerte de mi papá de esta manera tan horrible que nos quitaron al viejo, yo todavía no puede hacer el duelo. Enseguida tuve que acompañar al chico que inició la investigación y hasta ahora nunca me pude sentar a hacer el duelo.
—¿Saben si va a estar Santillán?
—Si, no sé si van a estar. Si esta va a ser un dolor verlo ahí sentado y lo vamos a hacer como lo hicimos el primer día. Y se nos reía en la cara, a veces a uno le daba pensar la idea de arrancarle la cabeza de una piña, verlo como se nos reía, es increíble.
—¿Barreiro también apeló?
—Con Barreiro confirmaron que solamente había comprado la moto. Si bien comprar una moto en ese precio, se sabe que es robada, pero no sabía de donde venía esa moto. Le dieron trabajos comunitarios en un juicio abreviado. Es increíble que lo hagan pagar con trabajo comunitario. Se mandan una cagada y lo mandan a cumplir qué? Esa gente tiene que estar presa. Este chico aceptó la condena pero la otra lacra, no aceptó.

