
El diputado Espartaco Marín realizó una conferencia de prensa, para informar sobre su sobreseimiento en una causa donde apareció involucrado por presunto narcotráfico o lavado de dinero.
El legislador del PJ confirmó que fue víctima de una operación y no descartó iniciar acciones judiciales contra la Agencia Federal de Investigaciones (AFI) y un jury por el mal desempeño del fiscal Leonel Gómez Barbella.
“Nos llegó la notificación de que la causa ha sido resuelta con sentencia firme y la Cámara resolvió el sobreseimiento dictado por el juez de primera instancia, en una causa que salió públicamente, diciendo que había una red de narcotraficantes y de lavado de dinero en La Pampa, involucrando a un montón de actores y personalidades, con figuras públicas y no tanto, y en mi caso de legislador”, señaló al periodista Daniel Lucchelli de Radio Nacional y LU 100 AM 1040.
“Yo dije que nunca iba a hablar hasta que hubiera sentencia firme. Me aguanté, porque había que ser respetuoso con los distintos poderes del Estado y desde mi primera conferencia de prensa, hasta hoy, no emitió opinión y hoy lo hago, porque hay una sentencia firme”, afirmó Marín.
“Hay un liso y llano sobreseimiento sobre este invento que se hizo sobre mi persona”, agregó.
“Otro punto para manifestar, es la coherencia de haber dicho lo que dije y haber hecho lo que dije. Dije que me iba a poner a disposición de la justicia y no emití opinión por el tema, algo que me parecía prudente”, resaltó Marín.
“Además quería agradecer a quienes me metieron en esta causa y me dieron la posibilidad de derribar mitos en estrados judiciales. Siempre fue la palabra mía contra la de los comentarios y por suerte ahora me saco esta mochila. Cuando uno es hijo de una figura pública o cuando entra en el terreno de la política cree que vale todo y no vale todo y ahora hay una sentencia judicial que esclarece una situación”, dijo.
“El último punto, en el que los invito a reflexionar, tiene que ver con la tarea de ustedes como medio de comunicación. Yo interpreto que esto fue un caso concreto de lawfare. Para los que no entienden, el lawfare, tiene tres patas: quien inicia esta pata es la gente de la Agencia Federal de Inteligencia del gobierno de Macri, dicho con todas las letras”, criticó.
“Este famoso testigo protegido que muchos medios decían que existía era un agente de la AFI. Ahora no trabaja más en la AFI y por eso veo con buenos ojos la intervención de Alberto Fernández en la AFI”, afirmó Marín.
“La primera pata es un agente de la AFI. La segunda pata es una pata judicial, en este caso la justicia federal y por suerte en la justicia federal hubo racionalidad y un juez resolvió como debe resolver. Pero hubo otros que impulsaron una investigación, sin determinar un chusmerío de una información, sin poder clasificar. Lo básico, lo que uno escucha en una peluquería, con una información concreta en un procedimiento judicial o por lo menos con una información para saber si lo que te suben desde la AFI merece o no una investigación”, agregó.
“Y la tercera pata, es la mediática. Algunos lo hacen a sabiendas o sin querer, para tener una primicia o por interpretar que puede tener una relevancia. Este es un caso paradigmático, donde hay una clara connivencia, repito, a sabiendas o no, quizás muchos lo hicieron de buena fe, replicando información que era inexacta, que ni siquiera figuraba en el expediente judicial”, dijo Marín.
“Uno ve procedimientos de este tipo, Lula en Brasil o Cristina en Argentina y lejos de compararme con ellos, por supuesto, veo que no hace falta ser un líder latinoamericano como ellos dos, para que sucedan en pequeña escala y en una provincia tan chica como la nuestra, que sucedan estas cosas, donde nos conocemos todos y no hace una gran pericia judicial para determinar responsabilidades. Los invito a la reflexión esto es un claro caso de lawfare o guerra judicial, sino también de fake news o noticias falsas”, criticó Marín.
“Me tomé el trabajo en este último tiempo, de leer titulares cuando esto salió a la luz y se dijeron muchísimas cosas. Hasta hubo legisladores de la oposición que pensaron en tomar determinaciones como legisladores. Yo lo dejo como experiencia y enseñanza. En la política este tipo de cosas no podía existir, pero se cambia de adentro, desde la política, desde las agencias de inteligencia, desde la justicia federal y también se cambia desde los medios de comunicación. Por eso no lo generalizo, hubo medios que lo trataron al tema con seriedad, ateniéndose a las razones, siempre hay excepciones y apelo a la reflexión de esas excepciones. No todo vale para hacer una primicia o tener mayores comentarios en un posteo digital, o tener más me gusta o más suscriptores o más esponsoreo. No todo vale, cuando están en juego cuestiones delicadas como estas, con una causa que afecta el honor, el buen nombre, la familia, los invito a la reflexión”, agregó.
—¿En La Pampa hay algún nombre que quiera dar?
—La información que uno va recolectando, lo que me figura en el expediente, aclaro que estoy analizando iniciar acciones judiciales, porque no solo se puede decir cualquier cosas y presentar una acción judicial, para que investigue un chusmerío y eso merece una investigación judicial. Es un agente de inteligencia de la AFI, que no está más. Las causas que inicia la AFI, tienen nombre y apellido. Por supuesto que ese nombre y apellido, si se analiza en una presentación judicial, la AFI deberá decir quién fue el agente en La Pampa que le dio la información podrida y por supuesto que hay una responsabilidad de la Agencia de no analizar la información, de saber discriminar un chusmerío de una información. Porque sino, cualquiera dice cualquier cosa. El fallo de sobreseimiento del juez federal de La Pampa, dijo que no existe motivación, prueba que acredite esto. Fue gratificante para mí, no tranquilizante, porque tranquilo estuve siempre, entendiendo que dentro de la justicia federal no todo está podrido y hay gente que cumple su rol de manera responsable.
—¿Sospecha de alguien en La Pampa?
—Yo no determino una caza de brujas y no soy ingenuo. Sería malo de mi parte que abra un abanico de sospechas sobre actores sindicales y políticos. Hubo gente que se benefició con esto, no tengo dudas. Pero es prudente de mi parte, no abrir un abanico de posibles. Sé que fue un agente de la AFI de la gestión anterior que inició esto. Acá no estamos acostumbrados a carpetazos y operaciones.

