
El patio de la Rural de Santa Rosa. Algunos fueron dispuestos a un camionetazo. El viernes, se quedaron con las ganas..
El incumplimiento de la Fundación Campo Limpio puede generar protestas del sector agropecuario. En un corte de calle a medias, dieron muestra de la intolerancia ante medidas que les son adversas ¿Se viene un camionetazo o tractorazo?
El sector agropecuario pampeano representado por la filial local de los adherentes a la Sociedad Rural y Federación Agraria esperaba con expectativa que mañana lunes se levantara la prohibición de comercialización de agroquímicos.

Para ello era necesario que Campo Limpio terminara los Centros de Acopio Transitorios de Alta Italia y Colonia Barón. Además, que se comprometiera a construir uno en Macachín en el plazo de un mes. Nada de eso ocurrió. Nada de eso cumplieron.
Pero, se sabe, los propietarios de tierras eligen con quién enfrentarse, y las empresas que producen los venenos, no están en la lista de adversarios. Campo Limpio fue conformada por la Cámara de Sanidad Agropecuaria y Fertilizantes (CASAFE) y la Cámara de la Industria Argentina de Fertilizantes y Agroquímicos (CIAFA), donde se afilian los fabricantes de los productos prohibidos.
La marcha, con corte de una mano de la avenida Luro e increpada a la prensa incluida, fue para protestarle a un gobierno. Y hay que decirlo, un gobierno hegemonizado por el peronismo en alianza con sectores de izquierda.
El único que labura es el dueño del campo… imágenes de una mañana agitada
Asamblea. El viernes pasado se pudo ver al autodenominado “campo” que en 2009 saltó de manera oficial y explícita a la lucha del poder formal cuando el gobierno de Cristina Fernández determinó un esquema de retenciones a las exportaciones mediante la resolución 125.
Y de hecho, lo dijeron expresamente: “la prohibición fue una medida nefasta, pero por otro lado logró juntarnos a todos de nuevo”, celebró Víctor Tapie. En el debate, donde los criterios no son únicos ni son uniformes los pensamientos de los productores, hasta hubo tiempo para reproches para quienes debían la cuota societaria de la Agrícola Ganadera.
Tapie hizo mención a la Resolución 125 que convirtió a muchos de los dueños de campos en representantes políticos del legislativo y el ejecutivo, como es el caso del pampeano Ulises Forte, que llegó a ser diputado nacional.

Con algunas cuentas sin saldar, se fueron caminando hasta la Subsecretaria de Ambiente a entregar el petitorio. Manejaron la posibilidad de hacerlo en camionetas, pero lo descartaron porque no querían cortar la calle, cosa que terminaron haciendo cuando un productor convenció a unos pocos de pararse en el asfalto de la avenida Luro.
No todos los acompañaron. Unos quedaron sobre la vereda de Ambiente y otros en la de enfrente. Pero ese puñado alcanzó para que la Dirección de Tránsito enviara efectivos para desviar la circulación vehicular en Luro y Alem , a 100 metros del organismo ambiental.
Tras la reunión, decidieron esperar hasta el lunes porque el subsecretario Fabián Titarelli les dijo que si terminaban los CAT ese día, como se habían comprometido, el sábado (por ayer) los inspeccionarían y el lunes se podría levantar la prohibición.

La inspección constató otro incumplimiento de los fabricantes de veneno que conformaron la fundación para un fin altruista y supuestamente ecologista, al darle un tratamiento sanitario a los bidones, donde quedan restos concentrados de agroquímicos.
Y la situación volvió a foja cero. Este lunes, sigue la prohibición. Los productores, que manifestaron su malestar con el gobierno y hasta increparon a la prensa que cubría su protesta callejera, siguen disconformes ¿En qué lugar plantearán su enojo?

