
El ministro de Desarrollo Social de la Nación aseguró que la Tarjeta Alimentaria no es solo asistencia, sino que revitaliza la economía. “En La Pampa se inyectarán 51 millones de pesos que genera movimiento económico en distintos sectores”, precisó.
Al término del acto de la firma del convenio por la implementación del programa “Argentina Contra el Hambre”, el ministro de Desarrollo Social de la Nación, Daniel Arroyo, el gobernador de La Pampa, Sergio Ziliotto, el presidente del INAES, Mario Cafiero y el ministro de Desarrollo Social de La Pampa, Diego Álvarez, brindaron una conferencia de prensa.
Consultado sobre su elogio a la administración pampeana, Arroyo dijo que “La Pampa hace tiempo que viene con líneas claras en lo que hace a lo fiscal y económico, a la descentralización con los municipios. Yo creo mucho en el Desarrollo Local, que se construye de abajo hacia arriba y con una línea que queremos poner en marcha y acá hace tiempo que se hace en La Pampa, que es crédito para emprendimientos productivos. Lo más importante que tiene una política pública es la continuidad, la sostenibilidad en el tiempo y construir condiciones para que la gente pueda trabajar y mejorar. Eso lo viene haciendo la provincia hace mucho tiempo, por eso siempre he dicho que soy una admirador, que acompaño las políticas y muchas de las cosas que se hacen en La Pampa, tengo yo la tarea de hacerlo a nivel nacional”, dijo.
Consultado sobre si al gobierno de Alberto Fernández hay que analizarlo si funciona en base a no al Programa “Argentina contra el Hambre, Arroyo dijo que “la diferencia entre palabra y hecho, es el presupuesto. Si uno quiere saber para dónde va un gobierno, mira el presupuesto. En u n contexto de tanta dificultad económica y restricción fiscal, el presidente Alberto Fernández decidió que la Tarjeta Alimentaria tenga un presupuesto de 70.000 millones de pesos, porque partimos que no debe haber hambre en Argentina.”
“El plan se presentó en octubre, debatimos si correspondía hacerlo o no y lo planteamos como política de Estado. El presidente, ya electo antes de asumir, convocó al Consejo Argentina contra el Hambre, yo puse en marcha en la primera semana de gestión el Plan en Concordia, Entre Ríos y la extendimos a todos. Está claro que hay una prioridad y la prioridad es Argentina contra el Hambre”, agregó.
“Entendemos que hay un problema de hambre, de mala nutrición, falta de trabajo y sobreendeudamiento de las familias, gran parte de las familias deben plata y toma crédito a tasas altísimas en la financiera de la esquina y por eso esta tarjeta no permite extraer dinero del cajero y sí comprar alimento. Esto permite mover la economía, son 51 millones de pesos, el tercer mes de cada mes en La Pampa y posibilita que todos coman y coman bien”, dijo.
“Yo recibo permanentemente los consumos y hasta acá, el 60% de los consumos son leche, carne, frutas y verduras. Todos los viernes recibo estos informes y vemos que crece el consumo de leche. Esto significa dignidad, empezamos con los más vulnerables, por los que menos tienen”, agregó.
—¿Qué piensan hacer con el precio del pan, de la leche, que han subido más que la inflación, hay especulación de formadores de precios?
—Hay dos problemas serios: costo de alimentos y endeudamientos de familias. Son dos problemas críticos. Ayer Precios Cuidados se extendió a precios mayoristas y sirve como referencia. La Tarjeta Alimentaria, cada mes, será $7500 millones de pesos. Por eso le pedimos a los comercios que no aumenten, que bajen los precios, que colaboren con promociones. Siempre pido a los medios que colaboren para que se compre leche, carne, frutas, verduras. Hay un problema de mala nutrición. Hay que combinar la mala nutrición y los precios. Acá hay un movimiento económico, esta plata no estaba antes y yo aspiro a que todos trabajemos correctamente. Hay una tarea muy fuerte, para convocar a un Consejo Económico y Social, de tomar muy fuerte la situación de los precios y en esto, que es movimiento económico, todos tienen que ayudarnos a que haya promociones, que bajen los precios, sobre todo, de productos básicos.
—¿Qué parámetros se toman para calcular la asistencia? Hay quienes no son asistidos ni figuran en registros, pensaba en Salta y los wichis…
—La Tarjeta Alimentaria es para madres con chicos menores de seis años, mujeres a partir del tercer mes de embarazo, que están con asignación y personas con discapacidad, que tienen asignación. Son 2.800.000 personas en todo el país y 1.400.000 tarjetas en todo el país. Eso cubre el 80%. Hay un 20% que la modalidad no es la tarjeta.
Yo estuve en Santa Victoria Este, en el paraje La Puntana y varias localidades, donde el mecanismo no es la tarjeta, sino módulos alimentarios, para trabajar con postas sanitarias. En Salta, hay otra problemática muy fuerte con el agua, que generan diarreas, deshidratación y desnutrición. El jueves viajo nuevamente. Ya hay un equipo trabajando de los gobiernos de Salta y Nacional y se asiste con módulos alimentarios y agua en botellas. El Ejército está trabajando bien, haciendo tres pozos y diez reservorios de agua. Se arrancó de menos diez y sobre esa base, trabajamos.
—¿Cuál es la proyección del Ejecutivo Nacional para evaluar hasta dónde continuar con la Tarjeta Alimentaria?
—La Tarjeta Alimentaria es Emergencia claramente y la Asignación Universal por Hijo es un Derecho. Personas que tiene un trabajo formal, cobran salario familiar y los que no, asignación universal por hijo. Eso es un derecho, la economía crece al 20%, la Asignación Universal por Hijo queda. La Tarjeta Alimentaria es de Emergencia Profunda, que claramente va a sostenerse mientras dure esta emergencia en Argentina, pero no solo es una política de emergencia, es movimiento económico: el comerciante pampeano, la pyme pampeana, la feria, es va a ver favorecida con 51 millones de pesos que mueve la actividad económica, el tercer mes de cada mes. El que produce, se verá beneficiad. Claramente tiene que ver con la asistencia y otras acciones más.
Yo creo que la política social tiene que dar pescado, enseñar a pescar y garantizar que haya peces en la laguna. Dar pescado: asistencia, enseñar a pescar: capacitación y mover la actividad económica, esto es un movimiento económico real que busca llegar a eso. La salida es el trabajo y se ve en la construcción, en el textil, en la economía del cuidado, en el reciclado y en la producción de alimentos, los cinco sectores productivos para vincular personas con planes sociales hacia el trabajo, pero arrancamos por lo básico de lo básico y que todos tienen que comer bien, por eso insisto: carne, leche, frutas y verduras.
—¿Cuánto tiempo puede llevar revertir esta situación social?
—Nosotros trazamos tres escenarios permanentemente. Aprendí que el gobierno anterior arruinó todo lo que tiene que ver con pronósticos: pobreza cero, segundo semestre, mejor equipo de los últimos cincuenta años, brotes verdes, con lo cual nosotros tenemos muchos estudios sobre cómo evoluciona cada cosa. Es tiempo de avanzar y mejorar un paso cada día. Ha habido demasiado pronosticadores y la tarea es hacerlo bien.
Por eso rescato la tarea del presidente Alberto Fernández: en un contexto de restricción económica evidente, ha decidido volcar los recursos en la Tarjeta Alimentaria. Eso marca a ponerle un piso a la caída social. La Tarjeta empieza a ayudar la caída social.
—¿Hay otros ejemplos como el de La Pampa en política social?
—Hay varios ejemplos. Conozco lo que se hace en La Pampa hace mucho tiempo. Vine en los noventa a recorrer parte de la provincia, estuve cuando fui viceministro de la Nación y he seguido el modelo de la provincia. La idea de descentralización es clave. El gobierno anterior, tenía la idea que iban a venir las inversiones e iba a derramar de arriba hacia abajo, nosotros tenemos la idea que esto se reconstruye de abajo hacia arriba, de lo que cada uno hace, con herramientas para trabajar y La Pampa tiene una idea muy fuerte en la descentralización, en la responsabilidad fiscal y en el tema de emprendimientos productivos, vivienda, créditos, además del tema nutricional.
Hay que extender lo que se hace en La Pampa a otras provincias, como la descentralización y el tema de créditos para máquinas y herramientas. Hay cuatro millones de personas que trabajan, que no acceden a un banco y necesitan herramientas. Nuestra tarea es reconstruir de allá y eso es lo que hace el gobierno de La Pampa.
—¿La ayuda de la Tarjeta Alimentaria, está garantizada más allá de lo que pase con la negociación con acreedores?
—Está garantizada más allá del esquema de negociación y deuda del país con bonistas, acreedores y el FMI. Está garantizado porque está en el Presupuesto. Además tuve una reunión con delegados del Fondo que han venido y el único tema que trabajamos fue la cuestión social y la Tarjeta Alimentaria. Está garantizada y hay una decisión de volcar presupuesto acá, independientemente de los avances que se den en materia de renegociación de la deuda.

