
El presidente del Colegio de Ingenieros Agrónomos, Ricardo Re, expuso sobre la ley de plaguicidas. Criticó a Campo Limpio y la aparición de bidones vacíos en los campos. Propuso un debate serio sobre el tema y afirmó que se busca una ley que proteja la salud, el medioambiente y la producción.
El presidente del Colegio de Ingenieros Agrónomos, Ricardo Re, expuso esta mañana en la Comisión que analiza la Ley de Gestión Integral de Plaguicidas. Antes de su ingreso al recinto a la Cámara de Diputados, dialogó con Plan B.
“La postura del Colegio es la de participar activamente, como siempre lo ha hecho desde el punto de vista técnico y profesional, es el modo de pensar del Colegio”, dijo.
—¿Debería avanzarse en un cambio sobre el modelo productivo actual?
—Sí. Eso es lo que impulsa a la sociedad y desde el Colegio venimos trabajando en conjunto la facultad de Agronomía, atendiendo a ese posible cambio que debamos ir incurriendo, de acuerdo a las necesidades que requiere la misma producción y la sociedad. Hay muchos temas en el cual La Pampa es originador, como los cultivos de cobertura, entre otras técnicas, pero es una de las más importantes y que más va a influir en los próximos años.
Ya hay mucho impulso en nuestra provincia y en provincias aledañas y de esta manera se preservan más los suelos, el agua y usamos menos fitosanitarios, que es lo que más le preocupa a la sociedad.

—¿Cómo ha seguido el debate sobre esta ley?
—Nosotros nos mantenemos en nuestra postura de nuestro pensamiento técnico y científico, fundamentado en cuarenta y cinco años de experiencia del colegio. A través de los años hemos formado matriculados al servicio de la comunidad, ejerciendo la profesión de la manera más correcta posible, haciendo ensayos todos los años con el INTA y la Facultad de Agronomía, ensayos de controles de plaga, malezas, rendimientos, informes de gestión de trampas de luz, donde obtenemos alarmas ante ataques de isocas y damos informes a la comunidad. La mejor manera que encontramos nosotros, es apoyar técnicamente en lo que nos concierne.

—¿Está demostrado que este modelo como está no es sustentable?
—Eso está en tela de juicio. Podemos hablar muchos días y muchos congresos. Si las prácticas se realizan como corresponden y son bien fiscalizadas, no debería haber mayores problemas.
—Hay casos de gente que se ha enfermado y ha tenido serias consecuencias de salud por aplicar este tipo de agroquímicos…
—No somos palabra especializada en salud. Somos uno de los actores principales en este modelo de producción, estamos tendiendo a un cambio lento y gradual de la forma de producción, pero hay mucho de mediático, mala información, intereses creados de uno y otro sector y la información no llega como debe ser a la comunidad. Hay información distorsionada e incluso organismos nacionales muy importantes que avalan lo contrario a lo que planteabas.
Es un debate a instalar, con seriedad, que es lo que propugnamos, debe ser todo con seriedad y en Argentina hay organismos científicos muy buenos que lo han demostrado a lo largo de los años.

—¿Cuáles son los aspectos positivos y negativos de esta Ley de Gestión Integral de Plaguicidas?
—Trabajamos en asamblea y hemos preparado una serie de puntos que discordamos, que se pueden mejorar, atendiendo a la experiencia de nuestros profesionales. Nos ponemos a disposición del Poder Legislativo para tratar estos temas. Son varios, como la distancia de aplicación, la prescripción de compra, organismos de control.
Con respecto a la distancia es muy elevada los 3000 metros que se proponen y vamos a originar un debate, vamos a acercar el conocimiento científico nacional e internacional, para llegar a un buen acuerdo, que sea una ley digna para todos, porque lo que más propugnamos es el cuidado del medio ambiente y la salud. También vivimos acá con ustedes y nuestros hijos y nietos están en la misma situación de la ciudadanía.
—¿Qué le pareció cómo se manejó el tema con la Fundación Campo Limpio y la prohibición de la venta de agroquímicos?
—Como integrante del Colegio y ciudadano veo que Campo Limpio no cumplió en tiempo y forma con lo exigido por el gobierno provincial, que había advertido en esta situación con bastante antelación. Campo Limpio tuvo esas notificaciones. Hay que cumplir con la ley y pensamos que está bien que se haga cumplir esa ley y se haya llegado a la prohibición. Pensamos que el momento fue complicado para la producción pampeana, que se puso en serio riesgo y por eso emitimos dos comunicados: uno primero advirtiendo y el otro con una faz técnica que se determinaba por cultivos las pérdidas potenciales que teníamos y de hecho, hoy seguimos con un ataque importante.
Por eso, nos preocupó, la medida que se tomó, esta época es la de mayor actividad en el campo y máxime en una campaña en donde salimos de una sequía muy importante. Durante todo noviembre tuvimos lluvia de modo que el productor pudo sembrar en diciembre y enero. Tenemos los cultivos atrasados en fecha de siembra, lo cual condiciona los rendimientos y además, esta impronta que dieron las lluvias y pudieron revalorizar los cultivos. Pero estamos en serios aprietos si no podemos controlar las adversidades.

—¿Se van a generar pérdidas a partir de la prohibición?
—Ya se levantó. Es muy difícil de medir eso, nosotros aproximamos la pérdida de rendimiento en el momento de la prohibición para colaborar con el gobierno en ver esa situación, sin desmedro de la situación generada con Campo Limpio, que se hagan cumplir las normas como debe ser.
—¿Qué le parece la actitud de productores que hicieron aparecer bidones en plena prohibición?
—Es muy difícil juzgar. La sociedad está muy crispada. Hay intereses que uno no puede determinar. Es llamativo que hayan aparecido esos bidones, no podemos acusar a ningún sector. Sí nos parece una barbaridad y lo hemos comunicado: que aparezcan bidones en este momento o en todos los anteriores, es un acto de irracionalidad, de falta de sentido común y un acto contra el medio ambiente.

—¿Por qué cree que el campo queda enfrentado con la gente, pareciera que solo defienden a rajatabla su producción y ganancias y no queda tan claro que defiendan la salud?
—Es algo que deben responder los productores. Nosotros somos profesionales, estamos involucrados en la producción y atendemos a todos los sectores como corresponde.


