
De izquierda a derecha, el rector Oscar Alpa, y los docentes Carlos Ferrero y Laura Wisner.
El exdirector de Agricultura de La Pampa, Carlos Ferrero, fue uno de los técnicos que esta mañana se presentó en la Cámara de Diputados para debatir la ley de plaguicidas en representación de la Universidad Nacional de La Pampa.
Ferrero fue echado porque el gobernador Carlos Verna consideró que tuvo una actitud pasiva ante el caso de fumigación con en cercanías del acceso a Miguel Riglos.
Esta mañana, al finalizar su participación en la presentación de la UNLPam ante el plenario de comisiones de Legislación Social, Legislación General, Asuntaos Agrarios y Ambiente, Ferrero no quiso confrontar con el exgobernador pero aclaró que “yo hice lo que me permitía la ley”.
“Fue una decisión que tomó el gobernador, yo lo respeto, no tengo nada que decir”, dijo sobre la forma en que se le pidió la renuncia sobre el final de mandato de Verna el año pasado.
“Hice el trabajo como me correspondía, la ley me permitía hacerle una imputación al dueño de la máquina. Hice lo que correspondía, por ahí la gente espera de la ley más de lo que la ley permite”, afirmó.
“Yo hice mi trabajo, lo que me habilitaba la ley, respetando el procedimiento, nada más”, enfatizó.
Ley de agroquímicos.
Carlos Ferrero dijo que “el tema de las distancias sale siempre, el de los envases salió muy poquito. Está muy focalizado en el tema agrícola y se deja la parte urbana, donde se utiliza muchos agroquímicos y el ciudadano está en contacto todo el día”, afirmó ante el periodista de LU 100, Daniel Lucchelli.
“Uno aplica insecticida una a dos veces por día o pones la tarjeta una vez, y en todas esas cuestiones, a la gente le falta capacitación para realizar esa exposición. Un ciudadano el área urbana está expuesto a un producto de uso rural capaz que una o dos veces al año, y si anda en la zona periurbana, porque si no, lo más probable es que nunca esté expuesto a agroquímicos”, graficó.
“Debería focalizarse en partes separadas, deberían ser tres leyes distintas, la parte agrícola, la urbana y la de envases”, recomendó el ingeniero agrónomo.
– ¿Es posible producir sin agroquímicos?
– Si, hace 30 años atrás se producía sin agroquímicos, de hecho yo sembraba girasol y lo único que hacíamos era la aplicación de insecticida para controlar la medidora. Los rendimientos tal vez no eran iguales, pero el costo de eso lo pagaba el suelo. Si para controlar la maleza paso la rastra dos veces, y respira mucho el suelo, pierdo materia orgánica y hay posibilidades de erosión eólica o hídrica… tiene su costo. Todas las prácticas no son gratis para el ambiente.
– ¿Y qué hay que hacer?
– Por eso propongo que si la maleza no tiene el tamaño para una aplicación, no uses agroquímicos, controlarlo con algo mecánico. Si tenes que hacer una rotación o tenes que sembrar cultivo de cobertura para disminuir la maleza, hay que hacerlo. El debate es muy positivo, es un tema que necesita de asesoramiento técnico. Tiene que ser un abordaje integral y cada uno debe opinar desde su capacidad técnica- finalizó.

