
Integrantes de la Corriente Clasista y Combativa solicitaron la colaboración del gobierno provincial para la compra de herramientas para su huerta comunitaria y el vivero forestal, que dan trabajo a 23 familias.
Este martes, integrantes de la Corriente Clasista y Combativa realizaron una manifestación desde la municipalidad, por avenida San Martín hasta Casa de Gobierno, en reclamo por la compra de herramientas para sus emprendimientos productivos, luego de que sufrieran destrozos en su proyecto de vivero forestal y huerta comunitaria.

“Este es el inicio del plan de lucha que se había largado la semana pasada y tiene que ver con que todavía no hemos tenido comunicación oficial, de parte del gobierno provincial y municipal y hay incertidumbre entre los compañeros, que tiene que ver con la pérdida de puestos de trabajo y de herramientas”, dijo a Plan B el principal referente, Walter Brandimarte.
“Y además queremos que pare el hostigamiento policial que sigue habiendo y tampoco del Ministerio de Seguridad hemos tenido alguna comunicación”, agregó Brandimarte.

—¿No han tenido respuestas todavía?
—No hemos tenido respuesta ni del hecho en sí, ni del hecho político de hostigarnos y romper todo en el proyecto. Este es el comienzo de un plan de lucha que vamos a endurecer, en caso de que no haya respuestas.
—¿Qué pasó en el emprendimiento?
—El emprendimiento se quedó sin herramientas. Tanto en el vivero forestal, como en la huerta comunitaria y estamos en una etapa crítica, que es la plantación de los productos que se pueden consumir en invierno. Marzo es un mes especial para ello y lo estamos perdiendo.
—¿De qué herramientas hablamos?
—Nos faltaron todas las palas, guadañas, rastrillos, motosierra, motoguadaña, mangueras de riego, bombas por aspersión, media sombras, lo perdimos. Nos quedó una carretilla y una regadera. En ese sector tenemos a 23 familias trabajando y el gran problema es que no se sabe qué va a pasar.
A eso se suma, que empiezan los controles del nivel nacional y no hay nada para mostrar. También tienen miedo de perder su salario social complementario.
—¿Y qué piensan hacer en Casa de Gobierno?
—Este es un acto de presencia y de presión. El ministro Álvarez la semana pasada nos dio una respuesta bastante tibia. Prometió llamarnos ayer y no tuvimos comunicación, por eso venimos a ver qué va a pasar con esto y cuál será la situación. Él nos dijo “vamos a ver qué hacemos”, pero necesitamos una respuesta urgente.

—¿Tienen tiempo para poder sembrar?
—Nos queda una semana y media para poder sembrar. Necesitamos esas herramientas y si hay voluntad política, las herramientas aparecen de un día para el otro. Si tenemos un apoyo del gobierno provincial y municipal, podemos adquirir las herramientas y empezar con el desarrollo del proyecto. Pero es una decisión política.
Plata no tenemos y necesitamos 130.000 o 140.000 pesos, entre todas las cosas que nos han roto y para nosotros es imposible juntarlo. Para el Gobierno puede ser un vuelto.


