La protectora de animales realizó un duro video con testimonios de voluntarios y voluntarias de refugio de distintas localidades de la provincia.
Bajo el título “Por qué le decimos no a la hotelería canina” se puede ver en 5 minutos la situación que se da en Eduardo Castex, Ingeniero Luiggi, Intendente Alvear, Rancul y Realicó.
Gabriel, del refugio de Realicó, dijo que “comenzó con dos perros y luego se fueron sumando. Hoy tenemos 130 perros”.
Agregó que “en épocas de crías, pueden llegar a entrarnos entre 10 y 20 cachorros…, aproximadamente podemos llegar a tener 1 o 2 adopciones por mes, con suerte. Vienen y nos tiran los perros como si fueran una bolsa de basura”.
“Tuvimos un brote de moquillos con muchos perros enfermos. Hemos tenido algunos días en que no les hemos podido dar de comer a todos los perros”, afirmó.
Claudia, de Intendente Alvear, señaló que empezaron con 30 perros. “Sufren el calor y mueren a veces de un infarto. Sufren la inundación de 3 días en el invierno y como tienen las cadenas tan cortas, viven esos días bajo el agua”.
“Cuando se sienten las bombas de las fiestas, he llegado y los he encontrado ahorcados con su propia cadena”, contó.
Marisa de Eduardo Castex dijo que arrancaron con 15 o 20 perros pero después esa cantidad se fue incrementando y llegó a tener 250 perros
“Llegan y el perro y muere, desgraciadamente en el predio, nunca van a tener una familia. Cuando se termina la jornada, se van los empleados, y ellos cada uno se va a su canil”, graficó.
Paola de Ingeniero Luiggi dijo que “la idea nuestra es contenerlos, pero a su vez, la idea es que no haya hogares de perros. Acá están propensos a agarrarse todo tipo de enfermedad. Uno los ve y aparentemente están bien, pero es vivir acá encerrados en caniles de por vida”
“El hacinamiento hace que se peleen entre sí. En si los refugios no sirven porque es un lugar que con el tiempo los condena a la muerte”, aseveró.
Julieta, de Rancul, señaló que “es muy triste porque hay animales que no van a tener nunca un hogar. No va a servir, va a ser siempre igual. Stop acá y vamos a tratar de castrar macho y hembras, todos juntos”.
“Es una cárcel de por vida para inocentes que no tienen nada que ver”, añadió Marisa de Eduardo Castex sobre el final del trabajo audiovisual de la Fundación Vidanimal.

