
En la madrugada de hoy, en Santa Rosa y Toay, hubo 60 detenidos por haber incumplido el aislamiento obligatorio dispuesto a nivel nacional para contener el avance del coronavirus.
A los infractores se les inició una causa penal y luego fueron liberados para que regresen a sus a casas a cumplir con la cuarentena.
Ayer las autoridades policiales locales endurecieron los controles y como resultado detuvieron a un número importante de personas que circulaban por las calles rompiendo con la cuarentena obligatoria dispuesta por el PEN.
En los procedimientos que se realizaron en el conglomerado Santa Rosa – Toay, en su mayoría en la zona de la Av. Perón, intervinieron nueve fiscales de la Primera Circunscripción Judicial.
Se dividieron por zonas y trabajaron en las tareas de control junto a la policía provincial. Todas esas personas fueron aprehendidas por incumplir con los artículos 205 y 239 del Código Penal.
El artículo 205 sanciona con prisión de seis meses a dos años, al que “violare las medidas adoptadas por las autoridades competentes, para impedir la introducción o propagación de una epidemia”; y el 239 reprime con prisión de 15 días a un año, al que “resistiere o desobedeciere a un funcionario público en el ejercicio legítimo de sus funciones o a la persona que le prestare asistencia a requerimiento de aquél o en virtud de una obligación legal”.
Las detenciones estuvieron a cargo de los fiscales generales Máximo Paulucci y Guillermo Sancho y de los fiscales Andrés Torino, Alfredo Cazenave, María Cecilia Martiní, Marcos Sacco, Cristian Casais, Verónica Ferrero y Facundo Bon Dergham.
A cada uno de los infractores se les abrió una causa penal y se notificó de ellos a los jueces de control. Luego, con el transcurso de las horas, fueron liberados.

