
En los últimos días varias organizaciones sociales difundieron actividades solidarias para llegar con comida a sectores que con la pandemia no cubren la ingesta alimentaria diaria. Un botón de muestra y críticas a la forma en que se entrega la mercadería.
El país ya atravesaba una de las crisis sociales más graves de los últimos tiempos cuando se declaró la pandemia de coronavirus.
La cuarentena obligatoria dejó a los jornaleros, a trabajadores de oficios, personal que se dedica al cuidado de niños o adultos y a sectores precarizados, sin la posibilidad de ganar el sustento con su trabajo diario.
Tanto provincia como los municipios tuvieron que reforzar las ayudas alimentarias. Incluso, el gobierno nacional tomó varias decisiones que apuntan a mitigar la situación a ese sector que no está incluido entre los asistidos.
La proliferación de publicaciones en medios de comunicación y en redes sociales de organizaciones sociales, políticas y eclesiásticas dan cuenta de una asistencia que nadie está cubriendo.
Un botón de muestra.
Un trabajador independiente de la construcción y la reparación de casas atraviesa una situación crítica porque no puede llevar el sustento a su familia, integrada por su pareja y tres hijos adolescentes.
Reclamó ayuda a la municipalidad de Santa Rosa pero no la obtuvo. “Somos varios vecinos los que empezamos a pedir mercadería desde que cerraron los comedores y se supone, te iban a llevar comida a la casa”.
“Nosotros no estábamos en esa lista, pero ahora que no podemos trabajar, solo tenemos una pensión de 16 mil pesos y no nos alcanza para nada. Pero ese ingreso nos saca de toda la ayuda social”, explicó Horacio del Barrio Nelson Mandela.
“Hoy, solo subsistimos porque estoy sin trabajo ya que la obra que estaba haciendo, se tuvo que parar por la pandemia. Hemos pedido mercadería 2 0 3 veces a la municipalidad, pero no nos ayudan”, añadió.
“Estamos desesperados. Si el lunes me permiten empezar a trabajar, recién voy a cobrar a la semana, con lo cual nos quedan 15 días sin dinero y sin mercadería”,indicó
“No podemos salir a trabajar y se nos terminó la plata. Me anoté para ver si recibía los 10 mil pesos y me dijeron que no me corresponde porque tenemos la pensión. Pretenden que 5 personas vivan con 16 mil pesos”, aseveró.
Enojo.
Horacio criticó a la Municipalidad de Santa Rosa y al área social porque “nos prometieron que nos iban a traer mercadería, pero la verdad es que la llevan a los punteros, y los punteros reparten algo y otra parte se la guardan”, denunció.
“Yo vivo con lo que gano semanalmente. No soy monotributista, no soy nada. Subsisto obra a obra. Vivo con mi mujer y tres hijos de 11, 14, y 16 años, finalizó.

