
Un trabajador rural de 24 años aseveró que lo golpearon mientras estaba trabajando en la reaparición de un tractor.
“Me agarraron en la casa de mi hermano a las 9 de la mañana y me soltaron a las 3 de la tarde. Trabajo en el campo hace rato y se me rompió un cable del tractor. Fui al taller, le dije al patrón que iba a buscar un repuesto pero antes de llegar a la esquina del hospital en el cuatriciclo, me agarraron”, dijo el joven.
“Salí apurado a buscar eso para laburar. Cuando doblo, un milico se me mete en contramano. Eran dos, uno con casco y otro sin casco. Uno me pegó una patada en la pierna y me hace soltar el volante y ahí choco a uno de ellos”, relató.
“Nunca les falté el respeto. Paré en la casa de mi hermano, golpee la puerta, pero uno me metió un rodillazo en la espalda. Ese mismo me agarró del cuello y me estaba asfixiando. Como no podía respirar reaccioné y nos caímos al piso. Ahí me agarraron a las piñas”, añadió.
Contó que fue trasladado a la comisaría, donde siguieron los golpes: “en el calabozo me hacían hacer sentadillas y cuando hacía, me pegaban piñas. Me pegaban 4. Una era una mujer policía. Había uno que no tenía uniforme pero se ve que los mandaba a los otros. Adentro de la celda también me pegaron. Les pedí un vaso de agua, me hicieron salir y me dieron otra paliza mal. Me agarraron entre dos, me pegaban en la espalda, en la nuca y en las costillas”.
“En un momento se turnaban para pegarme. Yo les pedía que me dejaran de pegar, mientras me pegaban en las costillas me decían que no me estaban pegando. En la oficina cuando me hicieron firmar los papeles, me dieron otra vez entre 3”, añadió al portal ImpactoCastex.
“Me dijeron que si me volvían a encontrar en la casa, me van a recagar a palos. Incluso uno me dijo que me iba a ir a buscar a mi casa para cagarme a palos”, dijo.
“Me llevaron al hospital y el médico nunca me revisó. Me pusieron gasas. Y nada más. Después, cuando ya me largaron, fui al médico y me atendió la misma persona. Ahí si me revisó, pero delante de los milicos no hizo nada”, finalizó el joven de 24 años que trabaja en un campo de Eduardo Castex.

