
Ayer el gobernador de La Pampa aclaró que “no nos va a temblar la mano” a la hora de apartar “a la mala policía” por las denuncias de apremios ilegales. Hasta anoche casi 7 mil personas violaron la cuarentena.
Durante los anuncios económicos y la confirmación de la continuidad de la cuarentena, el gobernador de La Pampa respaldó a la fuerza policial pero aclaró que no permitirán la permanencia de quienes violan la ley.
“Estamos en contra de los excesos. No nos va a temblar la mano. Hemos ya separado personal policial, pero todo en el marco del derecho”, dijo el primer mandatario en conferencia de prensa.
“Desde que empezó la pandemia hicimos 143.940 controles a personas, 112.050 autos y tenemos formalizados 6300 causas. Hoy en actuación hay 10 denuncias contra la policía. La mayoría de ellas fueron tomadas de la difusión de los medios. Se ha actuado de oficio en la mayoría de los casos”, detalló Sergio Ziliotto.
“No nos va a temblar la mano para sacar de la policía a la mala policía. Pero vamos defender a la buena policía. Acá hay un solo límite, la ley, no hay perdón para nadie. Hemos demostrado que nadie tiene coronilla. Si alguien abusó, se tendrá que ir de la policía”, finalizó.
Causas y vehículos.
Hasta las 20 de ayer martes 21 de abril, 6873 personas violaron la cuarentena. De ellas, 6013 fueron detenidas y 860 personas notificadas en libertad.
La gran cantidad de personas detenidas cumple la prisión preventiva en su domicilio. Todas pueden recibir una pena de 6 meses a 2 años de prisión por violar el artículo 205 del Código Penal de la Nación.
Al día de ayer, la policía secuestró 613 vehículos: 307 autos, 256 motos y 50 pick ups.
En promedio, se detuvieron 198 personas por día y 28 fueron notificadas en libertad.
Apremios.
Ayer el gobernador Ziliotto contó que se iniciaron 10 causas de oficio a partir de las publicaciones periodísticas y afirmó que “ya hubo policías apartados” pero aclaró que “tal vez el tiempo no es el que desea la persona que denuncia esta situación, porque lo estamos haciendo en el marco del estado de derecho”.
La salida pública del gobernador tuvo un claro mensaje: su gestión apoya a la fuerza pero rechaza los abusos. El que los cometa, será apartado de sus funciones.

