
Sebastián Lastiri, integrante del CEPAM dijo que esta crisis mundial es única y que se deben utilizar herramientas económicas para paliar la situación. Afirmó que en todo el mundo se implementan políticas similares para no provocar efectos más catastróficos.
El economista Sebastián Lastiri, integrante del Centro de Estudios Pampeanos (CEPAM), analizó la actual situación económica y manifestó su desacuerdo con la ortodoxia liberal que critica la emisión monetaria realizada por el gobierno nacional en el contexto de la pandemia por el COVID-19.
“La emisión es una herramienta más de política económica y en este contexto, el mundo está emitiendo, donde lo que pasaba antes, no pasa y la única forma de amortiguar esta crisis es la emisión. Dentro de esas herramientas, la emisión monetaria, bien utilizada, sin descontrol y también que sea temporal, puede colaborar. Sobre todo, si esos pesos se pueden recuperar”.
“Por ejemplo, una parte de los pesos es para financiar los créditos a tasa cero para que las empresas puedan pagar los sueldos. Esos pesos, una vez que se cobran los créditos, podrían desaparecer, depende de la política monetaria que implementes después. Con lo cual yo no me horrorizo, ni me genera ningún prurito en este contexto. Tampoco la emisión es una herramienta que de por sí sola resuelva todos los problemas, porque si no sería fácil, todo el mundo emitiría. Pero sí, en este contexto, las necesidades de las economías mundiales requieren de todas las herramientas y una de estas herramientas es la emisión”, opinó.
En este sentido, Lastiri recordó que en la crisis del 2008, Estados Unidos realizó una gran emisión. “Empapeló el mundo de dólares y no generó inflación en aquel contexto. Sin comparar a Argentina con Estados Unidos, porque tienen otro volumen de operación, confianza o respaldo, pero en un contexto de crisis, el país más importante del mundo empapeló el mundo de dólares y no pasó lo que dicen los monetaristas que se triplicó la inflación. Fue una medida coyuntural que luego se administró. Eso no lo terminan de ver por una cuestión de piel, ideológica y en ese momento, esa herramienta de uno de los principales países del mundo ayudó a que la crisis no fuera peor. Si Estados Unidos tiene problemas, deja de comprar y afecta a todos”, agregó Lastiri.
“La herramienta bien usada, con el tamaño y la apertura que corresponda, en el contexto que la estás usando, es una herramienta que sirve para hacer que algunos problemas sean menores. ¿Sirve para resolver todos los problemas? No, ¿Sirve para usarla siempre e indiscriminadamente, no, sirve en esta situación”, agregó.
“No sé qué herramientas hay para sobrellevar esta crisis. No hay herramientas globales para este tamaño de crisis. En todos los ámbitos de la vida, así como tuvimos que pensar como seguir trabajando. Yo soy docente y aprendí de plataformas virtuales. Lo mismo es en términos económicos, las herramientas de una economía normal, no funcionan. Acá hay que hacer otra cosa y si está viendo en los gobiernos. Casi todos los gobiernos lo que acá se llama un salario complementario, porque nadie puede pagar sueldos y si no se pagan los sueldos, todo explota, no solo la emergencia sanitaria, sino la económica. Además de la pandemia, tendrías gente en la calle protestando, en un contexto aislado, es una situación explosiva”, evaluó.
Consultado sobre la oferta realizada por el ministro de Economía Guzmán y las críticas de la ortodoxia liberal, Lastiri dijo que “la oferta es menor de lo que en principio estaba pautado pagar y la otra condiciones a pensar en qué contexto se firmaron esos contratos”, opinó.
En este sentido, desestimó los calificativos de ‘una oferta hostil para los acreedores’, como se proclama desde los economistas tradicionales. “No es una situación de hostilidad, sí es una negociación muy compleja, porque lo que puede pagar Argentina está muy lejos de lo que quieren cobrar los que están del otro lado del mostrador. Es una negociación difícil y compleja”, agregó.
“Hay pequeños bonistas, pero la gran parte de la deuda argentina está en manos de grupos económicos y hay que buscar una solución al problema, que nos busca volver a una cuestión de equilibrio. Esta es la negociación, no creo que la contraparte necesite de ninguno de nosotros para defenderlos”, afirmó en declaraciones radiales.
“Más allá de la cuestión de las palabras, el objetivo del gobierno es encontrar una propuesta que se pueda pagar y que sea aceptable. Esos dos objetivos van en contrasentido. Mientras más aceptable sea para la contraparte, más difícil se hace pagar. Esa es la negociación para los próximos días y creo que va a ser una negociación compleja”, precisó a periodistas de Radio Noticias.
“Hay un contexto más favorable que el anterior, pero eso quiere decir que no se acepte cualquier cosa y la contraparte puede esperar a otras condiciones. Siempre es un análisis entre costo y beneficios para el país. No es una decisión alegre y liviana”, dijo.
Consultado sobre la diferencia en no contar con financiamiento y caer en default, Lastiri dijo que “si caés en default tampoco acceden al financiamiento externo otras empresas del país. A favor está el apoyo político para una negociación con quita. Pero en un contexto en que eso no ocurriera, quizás podrías tener sanciones internacionales. Caer en default no es gratis, está claro”, opinó Lastiri.
Por último, consultado sobre si esta pandemia puede hacer repensar los valores del capitalismo neoliberal y financiero, Lastiri adelantó su pesimismo. “Sinceramente, no tengo el oráculo para esto, pero mi reflexión no es tan optimista, vamos a ir a un mundo similar, con otro orden de actores. El orden mundial va a ir a otro eje, con mayor preponderancia de China”, señaló.
“Puede haber algún mayor protagonismo del Estado en el corto plazo, este año y el que viene, pero en un horizonte más largo, no creo que haya un reacomodamiento mayor, como fue el de la posguerra, en la Segunda Guerra Mundial, si te guste o no.
Allí hubo un cambio de reglas en el mundo, con el crecimiento del comunismo, pero yo a eso no lo veo ahora. Veomás parecido como cuando tenés un accidente, manejás muy despacio, pero al tiempo dejás de ser prudente. Esta es una tragedia sanitaria y va a ser una tragedia económica. Van a haber un par de años con protagonismo del Estado, pero no más. Creo que el eje del mundo se va a correr más a Oriente, a China”, evaluó.

