
Image by charlesricardo from Pixabay
El “Informe de Coyuntura Económica Pampeana”, elaborado por profesionales de la UNLPam y en colaboración con el Centro de Estudios Pampeanos, reflejó que en el último trimestre de 2019, el sector agropecuario se encontraba entre los pocos que crecían en el marco de una coyuntura electoral y la salida del macrismo del gobierno.
La pregunta planteada en el título debería obtener, por un año más, un sí como respuesta.
El licenciado en Ciencias Económica, Sebastián Lastiri y la licenciada en Ciencias Económicas, Mercedes Rodríguez, dieron a conocer el resultado del estudio estadístico de fines de 2019.
Allí revalan que “el país terminó su segundo año consecutivo en recesión (hecho que no ocurría desde 2001-2002)”.
“La inflación culminó en su nivel más alto desde la hiperinflación de 1991. Finalizó un nuevo ciclo de gobierno con un default virtual y sumido en una profunda crisis económica y social”, añadieron.
Por su parte, “La Pampa no estuvo ajena a esta situación, terminó con niveles de desempleo cercanos a los dos dígitos y casi un tercio de su población con problemas de empleo”.
Pero, en ese contexto, “el sector agrícola fue el único que tuvo indicadores positivos, aunque fue afectado por la sequía en el último tercio del año”, resaltaron.
Cuarto trimestre de 2019 y perspectivas.
El y la profesional de las Ciencias Económicas, revelaron:
La evolución de la economía pampeana en el cuarto trimestre de 2019:
- El cuarto trimestre estuvo marcado por un clima electoral a nivel nacional que derivó en semanas de grandes incertidumbres para los mercados financieros, con sus consecuencias habituales como son la devaluación de la moneda y las fuertes caídas en las reservas, que contribuyeron a empeorar el escenario que el gobierno neoliberal saliente dejaba. Así, la actividad económica no creció en ninguno de los trimestres de 2019.
- Con una inflación cada vez más alta, alcanzando un nivel anual de 57,6%, los salarios reales perdieron en promedio un 7% durante el 2019, lo cual repercutió en las ventas a nivel provincial provocando una caída promedio de 8,3% anual, representando la caída más grande, en términos anuales, desde 2015.
- A pesar del decrecimiento de la economía nacional durante 2019 y la sequía del último trimestre, el sector agropecuario mostró una evolución favorable, con un saldo del año de +28,1% en volumen de producción total.
- El fuerte deterioro de la situación económica y financiera nacional repercutió principalmente sobre la inversión, lo que derivó en una fuerte caída en la construcción (el promedio anual para 2019 fue el peor registro de los últimos 4 años) y niveles de empleo registrado en el sector.
- Se observan signos de leves mejoras en los indicadores de empleo a nivel provincial, aunque se evidencia el efecto desaliento en la búsqueda laboral.
Ante eso, Lastiri y Rodríguez, señalan que las perspectivas para 2020, son:
- En 2019 Argentina terminó con una grave crisis económica, financiera y social: inflación de 57,6%, caída del nivel de actividad de -2,2%, desempleo promediando los dos dígitos y pobreza cercana al 40%.
- Las perspectivas del nuevo gobierno, marcadas en los primeros meses por la renegociación de la deuda tuvieron un giro copernicano a partir a del impacto de la pandemia del COVID-19.
- La reclusión preventiva y obligatoria que requiere la crisis sanitaria mundial sin precedentes por la que estamos atravesando derivará en una fuerte retracción de la actividad económica en el mundo, el continente, nuestro país y en La Pampa.
- Esta recesión golpeará, nuevamente, una economía que arrastra dos años de recesión. Caerán los salarios reales, caerá el empleo, habrá cierre de empresas, aumentará la pobreza y demandará nuevas formas de abordar las problemáticas económicas. Con nuevas herramientas y lógicas diferentes que incorporen una dimensión desconocida como es la ruptura del paradigma (al menos temporalmente) de la globalización y conectividad del mundo.
- Estos nuevos paradigmas ya muestran un rol central de los gobiernos, en todos sus niveles y en todo el mundo (aunque con diferentes matices). Los salvatajes a familias y empresas alcanzaron dimensiones impensadas, contribuyendo a evitar el desborde y colapso de los sistemas económicos, sociales y sanitarios.
- Otra de las nuevas realidades para este 2020 es la caída del precio del petróleo, producto de la paralización mundial, a sus valores más bajos de la historia. Esto impacta no sólo a uno de los proyectos estratégicos de nuestro país, Vaca Muerta, si no también, en los recursos que se generan de la explotación petrolera en nuestra provincia. Además, arrastra hacia abajo el precio de los granos, cereales y sus derivados que representan la principal fuente de divisas de Argentina y de ingresos para La Pampa.
- Todas las proyecciones giran en torno a la evolución de la pandemia. El tamaño de la recesión de este año dependerá de cómo se vayan reduciendo las restricciones sanitarias en el mundo y en nuestro país. La progresiva salida de las cuarentenas irá reactivando la economía para finales de año, aunque se descuenta un saldo negativo superior al -5% para 2020.
- El sector agropecuario, eximido de la cuarentena y con buenas perspectivas en términos climáticos y de producción será un contrapeso importante en este contexto. Aunque estará sujeto a las presiones bajistas del precio de los commodities.

