
El gobierno de Ziliotto habilitó todos los sectores que la ley le permite. Nuevas actividades y más horarios desde este lunes 18. Lo que no se puede hacer, depende de la legislación nacional.
La Fase 4 de reapertura progresiva alcanzó su punto más alto de flexibilización desde el 20 de marzo en nuestra provincia.
Desde hoy 18 de mayo todas las actividades que dependen de la regulación provincial, fueron habilitadas, aunque sea en horarios reducidos.
Los espectáculos masivos, eventos deportivos, reuniones religiosas, el transporte interprovincial e internacional, habilitación del sector turístico, o la apertura de sectores gastronómicos, poderes del estado, entre otros, dependen de la regulación que le compete al presidente de la Nación, Alberto Fernández.
Hoy se amplía el horario comercial una hora: será de 13 a 18 horas, en lugar de 14 a 18 horas; vuelven las actividades industriales, las agencias de quiniela y los servicios profesionales con atención al público, todo bajo el estricto cumplimiento de protocolos sanitarios que garantizan la higiene, asepsia y el distanciamiento social.
Para los sábados, domingos y feriados, se habilitaron las salidas recreativas de una hora diaria hasta 500 metros del lugar de residencia, ayer se vivió el primer «permitido» para que las familias se encuentren luego de 60 días de aislamiento estricto.
Reclamos.
Sin embargo, varias actividades, económicas, deportivas, culturales o recreativas, no tienen la posibilidad de realizar sus tareas con normalidad.
Este lunes se vivió la protesta de un grupo de cazadores que reclaman la habilitación por considerar que es una actividad solitaria y con distanciamiento, siempre y cuando, no se haga en un coto de caza.
Los deportistas reclaman por un permiso para volver a los entrenamientos y a la competencia. En el mismo sector se encuentran artistas de las distintas ramas, las agencias de viaje, los transportes intreprovinciales, internacionales y espacios gastronómicos con atención dentro del local y permanencia de público para el consumo de los distintos servicios.
Tampoco se puede realizar un velatorio o visitar el cementerio porque siguen cerrados en el marco del protocolo nacional.
Nueva normalidad.
Aunque el gobierno pampeano ya aclaró que utilizó todas sus facultades para habilitar lo que podía habilitar sin violar el Decreto de Necesidad y Urgencia del presidente Fernández, los permisos que se fueron extendiendo obligan a funcionar de una manera restringida y muy diferente a la conocida hasta el 20 de marzo pasado.
Mientras no exista una vacuna o un tratamiento efectivo contra el coronavirus, la sociedad no puede volver a sus prácticas acostumbradas.
El «permitido» de ayer sumó una muestra irrefutable: hasta en los encuentros familiares, el contacto físico o las demostraciones de cariño se vieron modificadas por el virus que es pandemia.

